Estados Unidos acusó a oficiales de Somalia de destruir un almacén del Programa Mundial de Alimentos que contenía ayuda alimentaria financiada por ellos y confiscaron el material que contenía. El subsecretario de Asistencia Exterior, Asuntos Humanitarios y Libertad Religiosa del Departamento de Estado de EE. UU., perteneciente a la administración del presidente estadounidense, Donald Trump, publicó el miércoles en la red social X que funcionarios somalíes habían confiscado “76 toneladas de ayuda alimentaria” financiada por donantes estadounidenses y destinada a los somalíes más vulnerables. Según el post, el gobierno de Trump “tiene una política de tolerancia cero ante el desperdicio, el robo y el desvío de asistencia vital” que pueda ayudar a quién más lo necesita. 

Las autoridades somalíes aún no han respondido a las acusaciones de robo de ayuda, lo que imposibilita que la asistencia por parte de EE. UU. se reanude. A pesar de ello, en los últimos meses el presidente Trump ha realizado “críticas contra los somalíes que viven en Estados Unidos e impuesto restricciones a quienes intentan ingresar”, alegando que los somalíes estaban “destruyendo” el país. Al mismo tiempo, ha “intensificado los ataques aéreos contra grupos armados en la propia Somalia” y ha criticado a Ilhan Omar, representante demócrata de origen somalí que llegó a EE. UU. como refugiada, afirmando que es “basura” y que “no son gente que trabaje”. Más tarde, Karoline Leavitt, secretaria de prensa de la Casa Blanca, indicó que podrían utilizar la desnaturalización (revocar la ciudadanía estadounidense) para penalizar a los somalíes involucrados en fraude. 

La administración de Trump ha reducido considerablemente la asistencia humanitaria desde su nombramiento en 2025. En contraposición, Joe Biden proporcionó hasta 770 millones de dólares en asistencia para proyectos en Somalia durante su presidencia.

Fuentes: AlJazeera – Hiiraan

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