Los Estados Unidos (EE. UU.) han sancionado, el jueves 25 de junio, a varias sociedades mineras ruandesas y a sus responsables acusándoles de alimentar el conflicto en el este de la República Democrática del Congo (RDC), integrando en los circuitos internacionales minerales extraídos en zonas controladas por el movimiento rebelde M23, con el apoyo del ejército ruandés (RDF).
La administración norteamericana ha anunciado una nueva serie de sanciones a empresas mineras ruandesas y a sus responsables por participar en una red de contrabando de minerales provenientes del este de la RDC (Kivu Norte y Kivu Sur). Dichos minerales, sobre todo oro, una vez refinados en Ruanda, son integrados en los circuitos comerciales internacionales, alterando su verdadero origen. Este comercio ilícito contribuye a financiar el conflicto armado Washington sostiene que no puede haber paz duradera mientras la explotación ilícita de los recursos mineros siga alimentando a los grupos armados; la endémica inestabilidad de la región de los Grandes Lagos, por otro lado, tiene su origen en dicha explotación.
Las sanciones prevén la congelación de los haberes de las personas y empresas, así como la prohibición para ciudadanos y empresas americanas de realizar transacciones con ellas. Entre las empresas sancionadas está concretamente la Gasabo Gold Refinery, con su presidente Jean Malic Kalima Karekezi, que controlaría también otras tres sociedades también sancionadas: Mugambira Mines Ltd, Wolfram Mining Processing Ltd et Rwinkwavu Mining Corporation Ltd.
Cabe recordar que la Unión Europea ya había sancionado a la empresa Gasabo Gold Refinery el año pasado por su implicación en la explotación y comercialización de minerales congoleños. Las nuevas medidas adoptadas por Washington tratan de ahogar la financiación de los grupos armados y reforzar la trazabilidad de los minerales estratégicos. Los observadores se preguntan hasta dónde podrá resistir Ruanda la creciente presión económica americana.
Reacción de Kinshasa a las nuevas sanciones contra Ruanda
Kinshasa aplaude las sanciones de Washington a Ruanda, ya que no son más que la confirmación de las permanentes denuncias congoleñas del pillaje por parte de Ruanda de las riquezas congoleñas. El portavoz del gobierno, Patrick Muyaya, estima que las medidas americanas sacan a la luz todo un sistema de saqueo, “algo que Kigali no puede negar […] Disponer de una refinería de oro sin tenerlo en su subsuelo; no hay mejor prueba del pillaje”.
Kinshasa lleva a Ruanda ante la Corte Internacional de Justicia
La República Democrática del Congo ha llevado oficialmente a Ruanda ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ). El anuncio ha sido hecho el viernes 26 de junio. Se trata de que se reconozca la responsabilidad de Kigali por presuntas violaciones del derecho internacional.
El gobierno congoleño afirma que las poblaciones civiles del este del de la RDC sufren desde hace más de tres décadas masacres, ejecuciones extrajudiciales, actos de tortura, violencias sexuales, desplazamientos forzados así como discriminaciones basadas en el origen étnico y el sexo. Sostienen que las fuerzas armadas ruandesas, apoyando a grupos armados, han realizado varias operaciones militares contra campos de refugiados, aldeas y centros urbanos, provocando pérdidas de vidas humanas, desplazamientos masivos de poblaciones y graves sufrimientos.
La RDC pide que la Corte Internacional constate la responsabilidad internacional de Ruanda, ordene el cese de sus actividades y acuerde una reparación en favor de la RDC y de las víctimas, conforme al derecho internacional.
Fuentes: Afrik – MediaCongo – mediacongo
[CIDAF-UCM]
