Una investigación de Drop Site News (DSN) basada en correos electrónicos originalmente publicados por el Departamento de Justicia de Estados Unidos, revela que el financiero Jeffrey Epstein y el exprimer ministro de Israel, Ehud Barak, colaboraron durante más de una década para comercializar tecnologías de vigilancia en Nigeria, aprovechando la inestabilidad causada por el grupo Boko Haram. Estas herramientas eran descritas como “probadas en el terreno”, haciendo referencia a que habían sido desarrolladas y probadas por las fuerzas israelíes en los territorios ocupados palestinos. Posteriormente, las exportaron a Nigeria, presentándoselas a funcionarios nigerianos como solución ante las amenazas terroristas en el país.
A través de los correos, se observa que esta cooperación en materia de seguridad se usó con el objetivo de acceder a sectores económicos estratégicos, como el de la energía, la infraestructura portuaria o acuerdos logísticos. Por ejemplo, Epstein facilitó negociaciones de alto nivel con la empresa logística DP World y promovió en Nigeria el empleo de tecnologías biométricas originalmente empleadas en la Franja de Gaza para controlar el movimiento fronterizo de trabajadores palestinos. Estas herramientas, según el informe, llegaron incluso a instituciones educativas como la Universidad Babcock en Nigeria bajo la narrativa de apoyo contra el terrorismo.
Los documentos muestran que tanto Epstein como Barak visualizaron la creciente crisis de seguridad y violencia que estaba teniendo lugar en el este del continente africano como una oportunidad de negocio y acceso a la riqueza natural del país. A través de la introducción de ciertas herramientas tecnológicas, bajo el pretexto de proteger al país ante ataques insurgentes, Barak se aseguró de que el Estado nigeriano se apoyase en la tecnología israelí para el desarrollo de su infraestructura cibernética nacional.
Fuente: Al Jazeera
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