Desde el exterior, Manakara es una pequeña ciudad ubicada en el sureste de Madagascar. Como en otros lugares de la isla, sus residentes trabajan durante el día en los campos de arroz, plantaciones de café, o en los ríos en busca de oro. Pero por la noche, Manakara disfruta de un ambiente completamente diferente.
Manakara tiene, de hecho, un número inusual de bares de karaoke, que abundan sobretodo en el centro de la ciudad. Una afición que hace las delicias de los malgaches. En Antananarivo, la capital, los residentes se quejan a veces incluso de que estos locales alteran la paz nocturna. Sin embargo, en la remota Manakara la concentración de karaokes por kilómetro cuadrado es mucho mayor que en otros lugares del país. La población entera se reúne para coger el micrófono y, en los bares con karaoke, también se pueden encontrar mujeres con sus bebés, grupos de adolescentes o parejas de la tercera edad.
«En Manakara, cantar es un pasatiempo muy popular. Un bar normal no puede abrir sin karaoke»
Otros explican esta afición debido al poco entretenimiento disponible en esta zona rural. Y el karaoke es una forma agradable de alargar la noche un poco más y mantener la economía de la ciudad.
slateafrique.com
Fundación Sur