Lesotho es un pequeño y agitado país montañoso, una especie de pequeño enclave en el interior del territorio de Sudáfrica. Su programa para tener unas elecciones de “emergencia” fue aprobado el día 20 de febrero por las principales autoridades de la región, que proveerán cientos de policías para supervisar el voto.
Seis meses después de un abortado golpe militar contra el Primer Ministro Tom Thabane, observadores de la Comunidad de Desarrollo del África Austral (SADC = Southern Africa Development Community) dieron su visto bueno para las elecciones anticipadas, que tendrán lugar bajo la atenta vigilancia de 475 oficiales de policía de los diferentes países de la región.
“La misión de observación de las elecciones de la SADC ha informado que la atmósfera política y la situación de la seguridad permiten realizar las elecciones según el plan previsto”, dijo la tanzana Stergomena Lawrence Tax, secretaria ejecutiva de la organización económica y de seguridad de los 15 países miembros de la SADC.
Las elecciones tendrán lugar con dos años de antelación, con el fin de restablecer la estabilidad, amenazada por el abortado golpe de estado de agosto, que mostró la tensión entre el ejército y la policía de Lesoto.
Dichas tensiones persisten en este pequeño país de dos millones de habitantes, totalmente rodeado por Sudáfrica. El día 1 de febrero, un tiroteo entre el ejército y los guardaespaldas del primer ministro en un control en la capital misma, Maseru, mató a un transeúnte y dejó heridos a dos guardaespaldas del primer ministro.
Hablando en una reunión de los jefes de estado de la región, incluido el mismo Thabane, el presidente sudafricano Jacob Zuma y el presidente de Zimbabue Robert Mugabe, Tax pidió a todas las partes implicadas que respeten los acuerdos de seguridad, firmados después de la tentativa de golpe de estado.
Las fuerzas armadas de Lesotho quedarán confinadas a sus cuarteles durante todo el día de las elecciones. Tax dijo que la SADC condena cualquier actividad que pueda comprometer la celebración de elecciones pacíficas, libres y justas.
En 1998, la violencia poselectoral en Lesotho obligó al entonces primer ministro Pakalitha Mosisili a pedir la intervención del ejército sudafricano. El resultado de esta intervención fue 50 civiles y ocho soldados sudafricanos muertos, con parte de Maseru en llamas, debido a los tumultos populares.
Fuente: NEWS24X
