La Corte de La Haya resolvió que el Reino Unido no deberá pagar compensación alguna a Ruanda por la cancelación del controvertido acuerdo de asilo impulsado por los anteriores gobiernos conservadores británicos. El tribunal rechazó una reclamación ruandesa superior a 130 millones de dólares, así como otras dos demandas relacionadas con presuntos incumplimientos del pacto por parte de Londres.

El acuerdo, promovido inicialmente por Boris Johnson y posteriormente respaldado por Rishi Sunak, contemplaba el traslado a Ruanda de aquellos solicitantes de asilo que llegaran ilegalmente al Reino Unido para procesar allí sus solicitudes. Sin embargo, el plan enfrentó numerosos obstáculos legales y fue declarado ilegal por la Corte Suprema del Reino Unido.

Tras llegar al poder en 2024, el primer ministro Keir Starmer canceló definitivamente la iniciativa, calificándola como un costoso fracaso. Ruanda sostuvo que había realizado importantes inversiones para implementar el programa y reclamó una compensación económica por la suspensión unilateral del acuerdo.

La Haya concluyó que Londres no era responsable de los costes pendientes derivados del proyecto y desestimó todas las reclamaciones presentadas por Kigali. La portavoz del gobierno ruandés, Yolande Makolo, afirmó que su país respetaba la decisión y consideraba el caso cerrado, aunque señaló que uno de los árbitros emitió una opinión discrepante que reflejaba la complejidad jurídica del asunto.

El gobierno británico aseguró que centrará sus esfuerzos en reforzar el control fronterizo, combatir la inmigración irregular y acelerar las deportaciones de personas sin derecho legal a permanecer en el país.

Fuente: Africa NewsAll Africa

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