El Senado de Zimbabue aprobó una controvertida reforma constitucional que permitirá al presidente Emmerson Mnangagwa permanecer en el poder hasta 2030 y otorgará al Parlamento la facultad de elegir al jefe de Estado, eliminando las elecciones presidenciales directas.

La iniciativa, impulsada por el partido gubernamental, el ZANU-PF, también amplía los mandatos presidenciales y parlamentarios de cinco a siete años. Mientras el Gobierno defiende la medida como un factor de estabilidad política, la oposición, organizaciones de derechos humanos y los activistas la califican de “golpe constitucional” y denuncian intimidación, violencia y restricciones contra quienes se oponen a las reformas.

Fuente: African News

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