Los operadores turísticos, en el norte de Mali, han sufrido este fin de temporada una escasez de turistas extranjeros. Esta situación ha sido el resultado de los secuestros de occidentales reivindicados por el grupo terrorista de Al Qaeda. Estas dificultades se han presentado en Mopti, más de 700 kilómetros al sur de Tombuctú, una región vital para el turismo nacional.
En temporadas normales, más de 100.000 turistas, en su mayoría de Europa occidental, viajan cada año a Mopti. En esta temporada, los resultados serán muy inferiores. Los secuestros de occidentales en el norte, por el grupo Al Qaeda, han hecho que se desplome la actividad. Boubacar Dia, guía turístico de Mopti, confirma este balance negativo: “… Los guías individuales han tenido muchos viajes cancelados… Al Qaeda ha influido mucho en el turismo maliense… la política y el turismo, eso no puede ir junto… cuando hay problemas, el turista no viene…”.
Thierno Nassar, propietario de un camping-hotel en Mopti, habla con el mismo pesimismo: Ahora es el final de la temporada. No hemos tenido nada durante cuatro meses, esto no es fácil, porque tienes empleados a los que debes pagar, tienes facturas, tienes impuestos…así que, francamente, va a ser muy, muy difícil.
Según Mouctar Bâ, director de la Oficina Maliense de Turismo y de Hostelería, en Mopti, la conjetura económica mundial explica igualmente la situación en la región. Para él, los turistas de Europa occidental no han elegido destinos de larga distancia. El director de turismo también cree que Mali es víctima de malas informaciones que se dan sin razón, sobre determinadas zonas, como insociables.
(Tam Tam Guinée, Guinea Conakry, 26-03-10)