El presidente de Gabón, Ali Bongo Ondimba ha desafiado la presión doméstica para que implemente rápidamente las cuotas de mano de obra local, en el sector petrolero del país, diciendo el día 21 de marzo, que esta acción sólo puede hacerse por fases, y con una formación adecuada.

El anuncio el pasado mes de octubre de que todos los puestos ejecutivos y el 90 % del total de puestos de trabajo deberían ser ocupados por trabajadores gaboneses agitó un sector que durante mucho tiempo ha dependido de trabajadores extranjeros, con algunos temiendo que esto podría suponer un hándicap para futuras inversiones.

Pero los sindicatos que aplaudieron la medida, se quejan de que la ley de “gabonización” del sector petrolero no se está implementando lo suficientemente rápido y amenazan con una acción de huelgas que podría interrumpir la producción de 250.000 barriles diarios de la industria.

El principal sindicato del sector energético, ONEP, ha dado un paso más hacia la huelga general, declarando el día 21, lunes, que convocaría una huelga general para comenzar a medianoche del día 27 de marzo, si para entonces el gobierno no ha emitido un decreto que regule la mano de obra extranjera.

Esta legislación ha sido siempre considerada un problema para las compañías extranjeras que trabajan en Gabón, como Total, Shell y Tullow, a los que se les dio un plazo de dos años para ajustarse plenamente a la normativa.

El petróleo es el responsable de en torno a la mitad de la economía anual de Gabón de 14.500 millones de dólares, una dependencia que el país está intentando reducir mediante un programa de diversificación económica.

(Angola Press, 22-03-11)