Hasta 52 millones de personas podrían caer en un estado de hambruna durante el presente verano en África occidental y central, lo que supondría un incremento de 16 millones de personas sobre la actual cifra, tres de ellos ya en emergencia alimentaria, según ha informado recientemente el Programa Mundial de Alimentos (PMA).
La agencia de las Naciones Unidas ha informado de la diversidad de factores que podrían llevar a la presente catástrofe. La inseguridad de la zona, con gran número de bandas criminales organizadas y terroristas, que generan millones de desplazados y refugiados, así como golpean duramente la producción agrícola y ganadera, no solo actual, si no la de los próximos años. A ello se suma las consecuencias de unas cada vez más adversas consecuencias del cambio climático, son inundaciones y sequías más severas. Además, la inflación global, que está dañando seriamente las economías africanas, ha llevado, entre otras cuestiones, a un colapso económico.
A todo esto se suma la caída de la ayuda internacional, que ha forzado a que las Naciones Unidas hayan tenido que reducir su personal cerca de un 30 % y dispongan de un 40 % menos de recursos para el presente año.
Fuente: Africa Radio
