Bobi Wine, líder de la oposición en Uganda, declaró que su esposa fue trasladada el pasado sábado a un hospital de la región después de que soldados irrumpieron en su propiedad, donde “la desnudaron parcialmente y la estrangularon”.

Wine no se encontraba en el lugar de los hechos, ya que permanece oculto tras haber escapado de un primer allanamiento a su domicilio, ocurrido horas antes de que ser anunciaran los resultados de las elecciones presidenciales de 2026, en las que quedó en segundo lugar.

Durante la noche del sábado, los soldados entraron por la fuerza en la vivienda situada en el suburbio de Magere, al norte de Kampala, “derribando puertas y golpeando al personal”. La esposa de Bobi Wine, Barbara Kyagulanyi, fue interrogada para obtener información sobre el paradero del político, de acuerdo con su relato, “le quitaron el teléfono (…), la obligaron a sentarse y le ordenaron que borrara su contraseña. Ella se negó. La estrangularon y la insultaron”. Wine añadió que posteriormente “le quitaron la blusa a la fuerza y le tomaron fotos”, tras lo cual fue trasladada de urgencia al hospital.

El presidente Yoweri Museveni, de 81 años y en el poder desde hace más de cuatro décadas, fue declarado ganador de las elecciones con un 71,6 % de los votos, frente al 24 % conseguido por Wine. El líder opositor rechazó los resultados, alegando fraude generalizado y manipulación del proceso electoral.

Wine también denunció que durante el allanamiento las fuerzas de seguridad se llevaron dinero, documentos y equipos electrónicos. El episodio ha generado preocupación a nivel internacional y el secretario general de la ONU, António Guterres, expresó su inquietud por los arrestos y los actos de violencia contra dirigentes y simpatizantes de la oposición. Goodluck Jonathan, expresidente de Nigeria y representante de los observadores electorales de la Unión Africana, COMESA (Mercado Común para África Oriental y Meridional) e IGAD (Autoridad Intergubernamental para el Desarrollo), condenó la «intimidación, arrestos y secuestros de líderes de la oposición, candidatos, simpatizantes, cierre de medios de comunicación y actores de la sociedad civil». La jornada electoral se vio empañada por la violencia y graves problemas técnicos que provocaron retrasos en la votación en muchas zonas. El histórico líder de la oposición, Kizza Besigye, quien se presentó cuatro veces contra Yoweri Museveni, fue secuestrado en Kenia en 2024 y trasladado a Uganda, donde permanece detenido “por traición”.

Fuentes: Reuters – The Citizen

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