El presidente en funciones de Nigeria, Goodluck Jonathan, se reunirá con los ex líderes de los rebeldes de la región del Delta del Níger, con la esperanza de volver a impulsar el programa federal de amnistía.
“La reunión pretende asegurar a los ex militantes el compromiso del gobierno después del programa de amnistía y el desarrollo de la región del Delta del Níger”, desveló la presidencia.
Desde que el presidente Umaru Yar’Adua cayó gravemente enfermo, en noviembre del año pasado, apenas se han hecho progresos en la implementación del programa de amnistía, el esfuerzo más comprehensivo por la paz que se ha hecho en el Delta del Níger en muchos años.
Los recientes ataques de los militantes han amenazado con minar aún más el proceso de paz y prolongar la inestabilidad, que ha recortado la capacidad de producción de petróleo de Nigeria hasta en un tercio, en algunas épocas.
Jonathan, que se hizo cargo del poder ejecutivo el mes pasado, en ausencia de Yar’Adua, ha hecho de la restauración de la paz en el Delta del Níger una de sus principales prioridades.
La oficina de la presidencia ha especificado que esta primera reunión será del presidente con sólo algunos de los principales ex líderes rebeldes, pero que Jonathan, probablemente, celebrará más reuniones.
Cientos de rebeldes depusieron sus armas el año pasado a cambio de clemencia, un estipendio mensual, educación y oportunidades de trabajo. Pero el dinero y la formación para los ex rebeldes se han retrasado una y otra vez.
A principios de este mes, el Movimiento para la Emancipación del Delta del Níger, MEND, puso dos bombas a la entrada de un edificio gubernamental, en la ciudad petrolera de Warri, cuando los funcionarios se reunían para conversaciones sobre la implementación de los términos de la amnistía.
Este ataque hizo temer el resurgimiento de la campaña de violencia del grupo militante más prominente de Nigeria.
(News 24, 25-03-10)