El presidente del Consejo soberano de Sudán, el general Abdel Fattah al-Burhan, ha presentado públicamente un plan propuesta ante el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas para intentar detener el conflicto de forma definitiva. El motivo del plan es la gravedad de la situación: tras cuatro años de combates, la guerra ya deja decenas de miles de muertos, más de 14 millones de personas desplazadas, violencia contra mujeres y niñas y una hambruna extrema.
Al-Burhan plantea una hoja de ruta: un alto el fuego permanente supervisado por la ONU, sacar a los combatientes de las ciudades, el fin de la injerencia extranjera, cortando el flujo de dinero y armas que reciben los paramilitares, y la la transición hacia un gobierno civil inclusivo, incluyendo el establecimiento de una únicas Fuerzas Armadas bajo una supervisión civil, así como el establecimiento de una nueva constitución, seguida de elecciones, supervidas por la comunidad internacional, que llevaran a la transición de poder.
En un artículo para Foreign Policy, del que se hacía eco Baj News, Abdel Fattah al-Burhan insiste en que la única solución será «una paz hecha por los sudaneses, no una paz impuesta a ellos«, señalando que «debe ser sudanesa: hecha por los sudaneses, para los sudaneses y dentro de Sudán«.
Fuente: Baj news
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