Un artículo de opinión publicado por New Internationalist expone como el ex primer ministro británico Tony Blair ha resurgido en su papel como defensor de la política exterior liderada por Estados Unidos a través de su participación en la controvertida iniciativa de la «Junta de Paz», vinculada al presidente Donald Trump. El artículo presenta a Blair como continuador de un legado establecido durante las guerras de Afganistán e Irak, y critica su apoyo a los planes de posguerra para Gaza.
La Junta de Paz comenzó como una propuesta para una administración de transición en Gaza, pero se ha convertido en un organismo dominado por aliados de Trump y gobiernos afines. Entre sus miembros figuran personajes como Benjamin Netanyahu, Javier Milei, Marco Rubio y Jared Kushner, quedando una representación escasa en las estructuras de toma de decisiones de la organización para los palestinos.
El artículo alega que los planes de reconstrucción de la Junta prevén transformar Gaza en un centro turístico y de inversión con hoteles y casinos, además de supervisar los asentamientos de refugiados y la infraestructura de seguridad. En el escrito se critica la ausencia de un marco internacionalmente reconocido más amplio para la reconstrucción del territorio y argumenta que la iniciativa sirve principalmente a los intereses de sus promotores.
Para New Internationalist el legado de Tony Blair, en cuyo origen defendía un modelo político de la «Tercera Vía», en realidad se ha consolidado en el apoyo a las intervenciones militares estadounidenses y en la defensa y apoyo de la agenda geopolítica de Trump en la actualidad.
Fuente: New Internationalist
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