El general Muhoozi Kainerugaba, jefe del Ejército nacional e hijo del presidente del país, Yoweri Museveni, quien ha sido reelegido por séptima vez como presidente de Uganda, ha acusado al líder de la oposición, Bobi Wine, de ser un “terrorista” y le ha amenazado de muerte. Wine se encuentra oculto desde las elecciones de la semana pasada, cuyos resultados ha puesto en duda asegurando que se han falsificado los resultados.

Muhoozi Kainerugaba lanzó la amenaza después de que su padre fuera declarado ganador de unos comicios que la oposición ha calificado de “farsa” a causa de las denuncias por votos fraudulentos. Bobi Wine aseguró contar con “pruebas” de fraude electoral, incluidos “videos que muestran a funcionarios de la comisión electoral rellenando las papeletas de votación a favor de Museveni”. El año pasado, el hijo de Museveni ya había amenazado al líder opositor. Además, Kainerugaba aseguró haber dado un plazo de 48 horas para que Wine se entregara a la policía y advirtió que, de no hacerlo, sería considerado “forajido/ rebelde”.

Kainerugaba afirmó que habían asesinado a “22 terroristas de la NUP desde la semana pasada”. La Plataforma de Unidad Nacional (NUP por sus siglas en inglés) es la principal fuerza opositora y está liderada por Wine, quien quedó en segundo lugar en las elecciones. El líder opositor, que logró escaparse de un intento de asalto por hombres armados a su residencia, explicó que su ausencia del país responde a la necesidad de mantener contacto con la comunidad internacional y hacer oír su mensaje fuera de las fronteras nacionales. En ese contexto, rechazó las acusaciones de terrorismo y sostuvo que forman parte de la estrategia habitual de los regímenes autoritarios para desacreditar a la oposición, “oponerse a un dictador significa ser un terrorista”.

Fuentes: AlJazeera – Daily Sabah 

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