Zimbabue anunció la devolución de 67 granjas confiscadas a ciudadanos europeos en un intento por mejorar sus relaciones con Occidente y avanzar en las negociaciones para aliviar su deuda externa. La medida fue confirmada el miércoles por el ministro de Agricultura, Anxious Masuka, quien explicó que estas propiedades estaban protegidas por acuerdos bilaterales de inversión que fueron firmados con Dinamarca, Suiza, Alemania y Países Bajos.

El problema de las tierras en Zimbabue se remonta al año 2000, cuando el entonces presidente Robert Mugabe impulsó la confiscación de granjas pertenecientes principalmente a agricultores blancos. El gobierno defendió estas acciones como una forma de corregir las desigualdades heredadas de la época colonial, distribuyendo tierras entre la población negra sin recursos. Sin embargo, estas medidas provocaron un fuerte deterioro de la agricultura comercial y contribuyeron a la grave crisis económica y monetaria que sufrió el país en 2008.

Desde la llegada de Emmerson Mnangagwa al poder tras un golpe de estado en 2017, el presidente ha intentado reconstruir los vínculos con varios gobiernos europeos, además de intentar recuperar la confianza de los organismos internacionales. Actualmente, Zimbabue mantiene una elevada deuda externa que en 2025 alcanzó la cifra de 13.600 millones de dólares, por lo que las nuevas medidas serán un nuevo paso para volver a acceder nuevamente al sistema financiero global, del que quedó prácticamente excluido tras la reforma de tierras e incumplir pagos a prestamistas internacionales. 

En este contexto, el gobierno dará 3.500 millones de dólares a todo aquel agricultor europeo que se haya visto afectado por las decisiones tomadas durante la etapa de Mugabe, aunque para ello es necesario que el gobierno tenga liquidez para afrontar los pagos.

Fuentes: CNBC AFRICA

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