El presidente de Argelia, Abdelmadjid Tebboune, se ha pronunciado acerca de la existencia de los especuladores dentro del país, considerándolos como personas que deben ser sancionadas al ser una amenaza para la cohesión social. Todo esto deriva de la actual escasez que está presentando el territorio argelino en algunos productos locales, lo que está ocasionando escasez en los mercados.
Según el presidente, a pesar de las complicaciones climatológicas que puedan afectar a las cosechas, el problema real está en la subida de precios que realizan los especuladores para obtener beneficios, perjudicando a la economía del país y a su población. Para combatir el problema, el gobierno ha decidido castigar estas acciones con fuertes sanciones administrativas y económicas, también incluyendo a los implicados en una la lista negra que les prohibiría permanentemente realizar actividades relacionadas con el comercio o la importación.
Las medidas tiene como prioridad la protección de los ciudadanos, no permitiendo que disminuya el poder adquisitivo de los trabajadores y jubilados por las subidas espurias de los precios. Las sanciones también buscan que los subsidios que se ofrecen vayan directamente a los consumidores y no a los intermediarios. El gobierno busca una estabilización de los precios como pieza clave para la paz social y la equidad económica en Argelia.
Fuentes: El Watan
[CIDAF-UCM]
