El expresidente de la República Democrática del Congo (RDC), Joseph Kabila, sentenciado a muerte por el sistema judicial de su país, ha lanzado una nueva coalición política y militar junto al grupo rebelde M23, respaldado por Ruanda, lo que suscita preocupación ante una posible escalada del conflicto que vive el país. El Frente para la Refundación de la Nación (FRN), nombre de la nueva coalición, fue anunciado el lunes en Goma, una ciudad clave del este, capital de Kivu Norte, que permanece bajo control del M23 desde enero de 2025.

Kabila, quien gobernó la RDC entre 2001 y 2019, liderará la coalición junto a figuras vinculadas a los rebeldes, entre ellas Corneille Nangaa, dirigente de la Alianza del Río Congo (AFC), el brazo político del M23. Los representantes de la coalición afirmaron que el grupo busca unir a las fuerzas de la oposición para desafiar al gobierno del presidente Félix Tshisekedi, incluso mediante el uso de la fuerza.

El anuncio ha intensificado el temor a un enfrentamiento de mayor envergadura, especialmente dado que el M23 mantiene el control de puntos estratégicos en el este del Congo y las fuerzas gubernamentales han tenido dificultades para recuperar el territorio. Los analistas advierten que la trayectoria militar y la influencia política de Kabila podrían fomentar deserciones en el ejército congoleño y debilitar aún más la posición del gobierno. La nueva alianza también podría poner en peligro las conversaciones de paz previstas entre el gobierno y el M23 en Qatar.

La participación de Kabila resulta especialmente polémica, ya que el año pasado un tribunal militar congoleño lo condenó a muerte en rebeldía por cargos que incluían traición, crímenes de guerra y crímenes de lesa humanidad, debido a su presunta colaboración con Ruanda y el M23. Kabila ha rechazado las acusaciones, calificándolas de motivadas políticamente, mientras que Estados Unidos le ha impuesto sanciones por su supuesto papel en la financiación de grupos rebeldes.

La RDC, Estados Unidos y expertos de las Naciones Unidas acusan a Ruanda de apoyar al M23, una acusación que Kigali niega. Con el segundo mandato de Tshisekedi previsto para finalizar en 2028 y ante las tensiones en torno a posibles reformas constitucionales, el surgimiento del FRN amenaza con agravar la inestabilidad política e intensificar el conflicto en el este del país.

Fuente: AlJazeera

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