El diálogo imposible en Mozambique

11/03/2016 | Crónicas y reportajes

Nyusi_Dhlakama.jpgEl esperado diálogo de paz entre el presidente de Mozambique, Filipe Nyusi, y el líder del principal partido opositor Renamo, Afonso Dhlakama, pudiera perderse en el tiempo por falta de voluntad política de este último.

Cual signo de debilidad, al dudar instintivamente de todo y de todos, Dhlakama desecha, por lo visto, las palabras cara a cara como crucial vía para apaciguar el conflicto interno y alcanzar la armonía.

Sin importar las veces que invitó a conversar al jefe opositor, el mandatario volvió a proponerle recientemente retomar las conversaciones para restablecer la paz efectiva en el país.

Nyusi y Dhlakama se reunieron dos veces en febrero de 2015, en un hotel de Maputo, después de que el jefe de la Resistencia Nacional Mozambiqueña (Renamo) se negó a visitar la oficina del Presidente.

Un comunicado oficial indica que la nueva invitación surge en cumplimiento de las decisiones del Consejo Nacional de Defensa y Seguridad.

El documento explica que con el diálogo al más alto nivel, se busca encontrar los mejores caminos para restaurar la concordia y proseguir la senda de desarrollo.

Precisa que por la urgencia que el caso requiere, Nyusi designó a Jacinto Veloso, miembro del Consejo Nacional de Defensa y Seguridad; Maria Benvinda Levi, consejera del presidente, y a Alves Muteque, cuadro de la jefatura, para preparar el encuentro.

En la misma nota, el Gabinete del Presidente solicita con la máxima urgencia posible la designación de los representantes de la Resistencia para la referida misión.

Pese a esta convocatoria, Renamo reitera que en marzo gobernará en seis provincias del centro y norte de Mozambique, donde reclama una victoria en las últimas elecciones generales (octubre de 2014).

Corrobora que el proceso de establecimiento de su gobernación resulta irreversible y será implementado durante el mes en curso.

Apela al Gobierno y a las fuerzas armadas para que se abstengan de presionar y reprimir a las poblaciones de esas regiones (Tete, Niassa, Zambézia, Nampula, Sofala, Manica).

Dhlakama rechazó siempre una posible reunión con Nyusi para resolver la crisis política y acusa al mandatario y al gobernante Frente de Liberación de Mozambique (Frelimo) de excluir todas las iniciativas encaminadas a encontrar una manera de emerger del callejón sin salida.

Ante la nueva convocatoria a un diálogo pacificador, el jefe de la Resistencia no se ha pronunciado, pese a que anteriormente condicionó las conversaciones a la presencia en la mediación del gobierno de Sudáfrica, la Iglesia Católica y la Unión Europea.

Aseguradas las condiciones para el diálogo

En ese contexto, el Gobierno aseguró que tiene aseguradas todas las condiciones logísticas y de seguridad para el diálogo.

Tal conversación deberá acontecer sin imponer condiciones, afirmó el viceministro de Justicia, Asuntos Constitucionales y Religiosos, Joaquim Veríssimo, al final de la VII sesión ordinaria del Consejo de Ministros.

Exhortó al partido opositor a desmilitarizarse de forma voluntaria e incondicional.

Respecto al diálogo, el presidente del Movimiento Democrático de Mozambique (MDM), Daviz Simango, apeló a que los dos políticos cultiven la confianza mutua para que se concrete el encuentro.

Ambas partes deben esforzarse en la perspectiva de restituir, de forma efectiva, la paz que retiraron al pueblo mozambiqueño, dijo Simango en la ciudad de Nampula.

Reconoció que en estos momentos la ciudadanía afronta momentos difíciles ante los enfrentamientos armados que, con cierta asiduidad, ocurren en el centro del país.

De acuerdo con el político, el diálogo bipolar probó que «no traerá soluciones que conduzcan a la paz duradera».

Prueba de esto, rememoró, es el gasto de recursos monetarios para organizar el coloquio en el Centro Internacional de Conferencias Joaquim Chissano, el cual no logró frenar las acciones militares.

Simango aseguró que resulta necesario saber que los actos bélicos destruyen la nación, la propiedad y la vida de las familias, así como causa la migración de ciudadanos.

La Policía acusó al brazo armado de la Renamo de varios ataques a tiros ocurridos durante las últimas semanas en las principales carreteras de las provincias de Sofala, Manica y Zambazia, imputaciones que nunca desmintió el mayor partido opositor.

Con este escenario, refirió Simango, será extremamente difícil consolidar el proceso de reconciliación que traiga la paz que requiere Mozambique.

«El arma que los mozambiqueños deben cargar ahora es el arma democrática, de Estado de Derecho y de libertad y transparencia en los procesos electorales», subrayó el líder de MDM, tercera fuerza política en el país.

Frelimo y Renamo se enfrentaron en una guerra civil, después de la independencia (25 de junio de 1975), que duró años.

Las dos organizaciones firmaron el pacto de paz en 1992 y, desde entonces, el Frente gobierna.

Analistas aseguran que apelar al recurso de las armas para dirimir las crisis o diferencias políticas en Mozambique representará siempre una derrota de la razón y por ende un irrespeto a la vida. El diálogo está a la espera.

Osvaldo Cardosa*

Prensa Latina

* Corresponsal de Prensa Latina en Angola.

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