El Consejo de ministros de Zimbabue aprobó el pasado martes una propuesta de ley para extender por dos años el mandato del actual presidente nacional, Emmerson Mnangagwa’s, de 83 años, hasta el 2030. El ministro de justicia, Ziyambi Ziyambi, declaró en una rueda de prensa que el proyecto de ley se enviará al presidente del Parlamento y se publicará en el boletín oficial antes de que los legisladores lo examinen.
Esta propuesta de ley supone una amplia reforma constitucional destinada no solo a aumentar dos años el mandato presidencial, sino también a modificar el proceso electoral. Por lo tanto, no solo se pospondrían las próximas elecciones de 2028 a 2030, sino que se darían otros tipos de reformas. Entre ellas, erradicar el voto directo popular para la elección del presidente, que pasaría a ser electo por el Parlamento; o permitir al presidente elegir a 10 senadores más, haciendo que el número de asientos en el Senado ascienda a 90. Esta “Agenda 2030” ha sido discutida por la Unión Nacional Africana de Zimbabue-Frente Patriótico (ZANU-PF), que ha gobernado el país desde que se independizó de Reino Unido en 1980, durante meses antes de ser anunciada. Los miembros del partido en el poder aseguran que se trata de un ajuste institucional, y que las enmiendas “mejorarán la estabilidad política y la continuidad de las políticas para permitir que los programas de desarrollo se lleven a cabo hasta su finalización”. El actual presidente, que asumió el poder a través de un golpe de Estado, fue electo en 2018 y reelegido en 2023.
La oposición ha denunciado una “captura de la Constitución” y señalado la necesidad de defenderla. Les preocupa la reducción de la influencia directa de los ciudadanos sobre el panorama político del país, así como el efecto de desestabilización política que pueda tener su puesta en marcha. Ha habido intentos de manifestarse a este respecto en los últimos meses, pero la respuesta ha sido una intensa represión policial y el encarcelamiento de manifestantes. Según argumenta la oposición cualquier cambio en la Constitución debe someterse a un referéndum nacional, aunque son conscientes de que eso no pasará porque, de ser así, la propuesta fracasaría.
Para su incorporación definitiva, el proyecto de ley debe someterse a votación en la Asamblea Nacional. Sin embargo, hay que tener en cuenta que ZANU-PF cuenta actualmente con una mayoría de dos tercios en el Parlamento, por lo que es altamente probable que la propuesta salga adelante.
Fuente: Afrik – Al Jazeera
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