Según datos del Gobierno y la Organización Mundial de la Salud (OMS), el brote de ébola en la República Democrática del Congo (RDC) ha causado al menos 600 fallecidos y 1.759 casos confirmados desde su declaración el pasado 15 de mayo. La epidemia, provocada por la cepa Bundibugyo, se concentra en la provincia de Ituri, donde los trabajadores sanitarios han amenazado con iniciar una huelga por el retraso en el pago de sus salarios, y algunos ya han abandonado sus puestos.
Las autoridades investigan además dos nuevos casos detectados en Kisangani, mientras continúan los esfuerzos para contener la propagación del virus, que ya ha afectado a cuatro provincias del noreste del país. Paralelamente, han comenzado los ensayos clínicos de dos tratamientos experimentales, ya que todavía no existe una vacuna ni un tratamiento aprobado contra esta variante del ébola. La OMS sitúa la tasa de letalidad del brote en el 34 % y mantiene el seguimiento de cientos de casos sospechosos.
Fuente: Punch
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