El brote de ébola en la República Democrática del Congo continúa expandiéndose y ya afecta a cuatro provincias del noreste del país, tras confirmarse un caso en Haut-Uele, lo que incrementa la preocupación por su propagación debido al intenso tránsito fronterizo con Sudán del Sur y la República Centroafricana. Hasta la fecha, se han registrado 1.274 casos confirmados y 360 fallecidos, mientras que Uganda también reporta 20 contagios y dos muertes.

Las autoridades sanitarias investigan la cadena de transmisión y refuerzan el rastreo de contactos, una tarea dificultada por la inseguridad, la desconfianza de las comunidades y las prácticas funerarias tradicionales, consideradas uno de los principales focos de contagio. El gobierno ha ampliado las restricciones a reuniones masivas en varias provincias y mantiene medidas preventivas en la capital, Kinshasa, donde aún no se han detectado casos.

El brote, declarado oficialmente el 15 de mayo, está causado por la cepa Bundibugyo del virus del Ébola, para la que no existen vacunas ni tratamientos autorizados. En respuesta, la Organización Mundial de la Salud ha emitido una alerta internacional y en los próximos días comenzarán ensayos clínicos con el anticuerpo monoclonal experimental MBP134 y el antiviral remdesivir para evaluar su eficacia.

Estados Unidos anunció el envío de dosis experimentales de MBP134 a la RDC y Uganda, además de proponer un paquete de financiación de 1.400 millones de dólares destinado a fortalecer la respuesta sanitaria, el rastreo de contactos y las medidas de prevención, aunque los expertos han solicitado una mayor coordinación entre las agencias responsables de la gestión del brote.

Fuente: CIDRAP

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