El Consejo de administradores del Banco Mundial ha aprobado la concesión de 75 millones de dólares por parte de la Asociación Internacional de Fomento (AIF) a Benín. Las iniciativas acometidas por parte del gobierno local con respecto a la mejora de la gestión de los bosques y las filiales de productos forestales han tenido un impacto positivo en la percepción de las instituciones financieras internacionales.
El Banco Mundial se compromete a mantener su apoyo al proyecto basado en la puesta en práctica de mecanismos que favorezcan las actividades agroforestales, con el objetivo último de desarrollar las plantaciones dedicadas a la recolección de leña que garanticen las necesidades energéticas de los centros urbanos del país.
Según Pierre Laporte, director de las operaciones del Banco Mundial en Benín, a pesar del sólido contexto institucional existente en materia de gestión del sector forestal, el país se enfrenta a un importante desafío derivado del retroceso de los bosques.
La superficie de bosques se ha reducido en más de 200.000 hectáreas en la última década, por lo que los esfuerzos deben concentrarse en revertir esta tendencia negativa. De hecho, el objetivo de esta inversión es el de luchar contra la deforestación y la degradación de los terrenos destinados a la obtención de leña a través de la creación de nuevas zonas de producción sostenible que permitan asumir la creciente demanda de ciudades como Cotonou, Abomey-Calavi y Porto-Novo.
Este programa promueve la aplicación por parte de agricultores y ganaderos de un sistema de cultivo intercalado que incluya, además de la plantación de productos tradicionales como maíz o soja, el mantenimiento de acacias destinadas a la recogida de madera.
Katrina Sharkey, representante del Banco Mundial en el país, afirma que este modelo se traducirá no sólo en beneficios directos para estas poblaciones rurales, sino que también les otorgará un rol clave en la gestión sostenible de los bosques y facilitará el desarrollo de la trashumancia.
Este proyecto se encuentra en el marco de la cooperación del Grupo del Banco Mundial con Benín para el periodo entre 2018 y 2023, que incluye un plan de acción específico para los bosques y se desarrolla en colaboración con la estrategia nacional para la conservación de la diversidad biológica en Benín, cuyo objetivo es el de promover la restauración sostenible de la cubierta vegetal con el objetivo de combatir el desafío climático.
Fuente: 24 Heures au Bénin
[Traducción y edición: Álvaro García López]
[Fundación Sur]
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