El Ministerio de Asuntos Exteriores de Egipto anunció el martes 16 de diciembre el naufragio de un barco que se dirigía a la isla griega de Creta. El Ministerio indicó que el barco de migrantes, que comenzó su viaje el 7 de diciembre, avanzaba hacia Grecia con hasta 34 migrantes “irregulares de diferentes nacionalidades, incluidos 14 egipcios que murieron” a raíz del hundimiento del navío.
Tan pronto como se recibió la información sobre el hundimiento del barco, el Ministro de Asuntos Exteriores y Expatriados Egipcios, Badr Abdel-Aty, ordenó a la Embajada de Egipto en Grecia que se “comunicara rápidamente al más alto nivel con las autoridades griegas para brindar la posible asistencia a quienes fueran rescatados del barco», así como para «enviar rápidamente los cuerpos de los fallecidos” que fueron recuperados una vez completados los procedimientos legales correspondientes. La Embajada de Egipto en Atenas se puso en contacto con las familias de los fallecidos para organizar el traslado de los cuerpos a su país de origen, y alertó a los ciudadanos de no caer en “las garras de las bandas de migrantes irregulares” y de que sigan “los métodos legales relacionados con la entrada a países extranjeros a través de visados de entrada legales para evitar que se repitan incidentes tan desafortunados”.
Egipto ha reforzado en los últimos años su estrategia para frenar la migración irregular, una política iniciada en 2016 y ampliada más tarde con el Plan Nacional de Acción 2024-2026 contra la migración ilegal y la trata de personas. Las autoridades insisten en que el país “no servirá como país de tránsito hacia Europa” y aseguran que, desde la puesta en marcha de esta estrategia, no han salido embarcaciones de migrantes desde las costas egipcias. Esto se ha complementado también con el respaldo de la Unión Europea, que en marzo de 2024 destinó hasta 200 millones de euros para apoyar la gestión fronteriza, las operaciones de búsqueda y rescate y la lucha contra el tráfico de personas.
Creta se ha consolidado como una de las principales rutas de entrada a Europa para migrantes procedentes de Libia. A pesar de ello, Grecia mantiene suspendidas desde julio las solicitudes de asilo para quienes llegan por esta vía, en un contexto marcado por el aumento de llegadas este año, que ya superan las 16.000 según datos del ACNUR, entre los cuales hay, refugiados, solicitantes de asilo y migrantes de 133 países.
Fuentes: AlJazeera – State Informaction Egypt
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