La Comunidad Económica de los Estados del África Occidental, ECOWAS, no tendrá más elección que expulsar temporalmente a Guinea de la organización, cuando se reúnan sus líderes, el próximo día 9 de enero, para discutir el asunto del golpe de estado del mes pasado en Guinea Conakry, según ha declarado el ministro de Exteriores de Nigeria.
La Junta Militar, que se hizo con el poder el pasado 23 de diciembre, ha intentado desde entonces asegurar a los nerviosos vecinos, que no son una amenaza. La Junta de Guinea ha enviado representantes a Mali, Guinea Bissau y Sierra Leona para explicar los motivos del golpe que siguió a la muerte del presidente Lansana Conté.
Pero el ministro de Exteriores de Nigeria, Ojo Maduekwe, ha declarado que ECOWAS, que se reunirá en sesión extraordinaria en la capital de Nigeria, Abijan, el día 9, tiene que seguir los pasos de la Unión Africana, que ha suspendido a Guinea. “África ha recorrido un largo camino. Ya no se trata de si los regímenes deben o no ser democráticos. La Unión Africana y ECOWAS no tienen que reinventar la rueda a estas alturas, si se llega al poder desde una posición anticonstitucional en el país, el país queda suspendido. La suspensión se produce automáticamente después de un golpe de estado”, sentenció.
El presidente de Nigeria, Umaru Yar’Adua es el presidente de turno de la ECOWAS.
El golpe de estado en Guinea ha sido criticado por la comunidad internacional, particularmente por los grandes donantes, como los Estados Unidos y la Unión Europea, que han pedido la vuelta a un estado de derecho constitucional.
Pero en el país, la junta militar, que ha nombrado un gobierno de transición civil, ha prometido que se celebrarán unas elecciones este año y que acabará con la corrupción, anuncios que han sido muy bien recibidos por los ciudadanos guineanos, que ven en estos militares una escisión de la administración corrupta y nepotista del difunto Conté.
Algunos países de la región, como Senegal, ya han indicado que están dispuestos a trabajar con la junta militar de Guinea.
El líder de Libia, Muammar Gadafi, visitó brevemente Guinea el pasado día 3 de enero, mientras que el presidente senegalés, Abdoulaye Wade, ha elogiado públicamente al líder del golpe de estado, el capitán Moussa Dadis Camara, y a su junta del Consejo Nacional para la Democracia y el Desarrollo, CNDD.
(News 24, Suráfrica, 07-01-08)