Sudán continúa enfrentando una grave crisis humanitaria debido a los enfrentamientos armados en el estado de Nilo Azul, donde datos proporcionados por la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) revelan que cerca de 50.000 personas han sido desplazadas desde comienzos de 2026. En base a la información proporcionada por la organización, la mayoría de los desplazamientos se registraron en las zonas de Kurmuk, Bau y Geissan, mientras que miles de familias se trasladaron a distintos puntos del estado, especialmente a la capital regional, Damazin.
La OIM explicó que gran parte de las personas desplazadas se encuentran viviendo en refugios improvisados o espacios informales, mientras que otras han tenido que instalarse en escuelas, edificios públicos o casas de familiares y comunidades de acogida. La información refleja la situación que se vive en el país, especialmente en el Nilo Azul, donde sigue habiendo gran inestabilidad debido a los conflictos entre el ejército sudanés, las Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF) y el Movimiento de Liberación del Pueblo Sudanés-Norte (SPLM-N), grupo rebelde activo en la región desde 2011 y que reclama mayor autonomía para Nilo Azul y Kordofán Sur.
El conflicto en Sudán se agravó aún más en abril de 2023, cuando comenzaron los enfrentamientos directos entre las RSF y el ejército nacional debido a tensiones relacionadas con la implementación de la fuerza paramilitar en las fuerzas armadas oficiales. Desde entonces, la violencia ha provocado una de las mayores emergencias humanitarias del mundo, provocando la muerte de miles de ciudadanos y generando el desplazamiento de 13 millones personas a diferentes zonas del país.
Fuentes: Anadolu Ajansi
[CIDAF-UCM]
