Los líderes de cuatro países limítrofes con Etiopía—el presidente egipcio, Abdel Fattah el-Sisi, el presidente eritreo, Isaias Afwerki, el presidente somalí, Hassan Sheikh Mohamud, y el jefe del ejército sudanés, Abdel Fattah al-Burhan— emitieron una declaración conjunta el día 4 de octubre tras una reunión en la ciudad de Nueva Alamein, Egipto.

Los cuatro líderes abogaron por soluciones políticas y pacíficas en medio de la escalada de conflictos en la región, incluida la guerra civil en Sudán y los intensos combates en Etiopía. Horas antes, el presidente egipcio el-Sisi había afirmado que los desafíos transfronterizos requieren diálogo, y no confrontación. La declaración conjunta parece cuestionar, sobretodo, varias políticas impulsadas por Etiopía en los últimos años, poniendo de relieve las crecientes diferencias entre Adís Abeba y sus vecinos. La declaración también señaló que el control del mar Rojo debe permanecer en manos de los Estados ribereños, aparentemente en respuesta a los intentos de Etiopía, país sin salida al mar, de obtener acceso soberano al océano y presencia naval.

El comunicado de los cuatro países se ha emitido en un momento de escalada de los combates en Etiopía entre las fuerzas federales y una alianza armada de siete grupos, incluido el Frente de Liberación del Pueblo de Tigray (TPLF), el cual libró una guerra de dos años contra el gobierno que concluyó con un frágil acuerdo de paz en 2022. Las fuerzas gubernamentales retomaron la ciudad de Mekele el 4 de octubre, después de que el TPLF anunciara que se había «retirado temporalmente» de la capital regional de Tigray para «operar desde otro lugar». Según informaron los medios estatales etíopes, Abraham Belay, exlíder interino de Tigray, declaró el 4 de octubre que el gobierno federal está preparando una nueva administración provisional para la región y espera celebrar elecciones regionales en cuestión de meses.

Las autoridades etíopes han acusado a la vecina Eritrea de apoyar directamente a la alianza rebelde en la guerra civil de Etiopía. El ministro de Información de Eritrea, Yemane Gebremeskel, afirmó el día 4 de octubre que Etiopía busca crear un pretexto para atacar a Eritrea. Según declaró el presidente somalí, Mohamud, el 3 de octubre su país no se opone a que Etiopía obtenga acceso comercial a través de puertos somalíes, siempre que exista un acuerdo previo con Somalia. Egipto y Sudán, que mantienen una larga disputa con Etiopía por la Gran Presa del Renacimiento Etíope en el río Nilo, advirtieron contra lo que calificaron de «medidas unilaterales» que perjudican a los países situados aguas abajo. Sudán vive una guerra desde abril de 2023 entre el ejército y las paramilitares Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF). Sudán y Etiopía se han acusado mutuamente de injerencia en el conflicto civil sudanés.

Fuente: arabnews

[Traducción y edición, Jesús Zubiría]

[CIDAF-UCM]