La creciente ola de protestas en Sudáfrica en contra de la inmigración ilegal está generando actos de violencia y odio dirigidos a los ciudadanos extranjeros. La situación ha causado que diversos países africanos se preocupen por el bienestar de sus ciudadanos residentes en el territorio sudafricano, advirtiendo sobre la necesidad de resguardarse en sus hogares hasta que el problema mejore. Según grupos defensores de los derechos de los migrantes, la causa parece venir de los problemas económicos que está experimentando el país, manifestando todo ese malestar en la población extranjera africana debido a un aumento en el desempleo.

Ante la creciente inseguridad, varios países africanos han decidido actuar para proteger a sus ciudadanos. Nigeria comunicó que facilitará la llegada de 130 nigerianos que residen en Sudáfrica tras el asesinato de dos de sus ciudadanos. Esta medida también ha sido adoptada por el gobierno de Ghana, que después de un vídeo viral en donde se increpaba a un ghanés, se tomó la decisión de asegurar su regreso al país y además, informar a la Unión Africana para que tomara acción en lo que está sucediendo en Sudáfrica. Por otro lado, el presidente de Mozambique tomó una medida más directa, reuniéndose el miércoles con el presidente sudafricano, Cyril Ramaphosa.

Sudáfrica ha experimentado un crecimiento en su población extranjera desde hace dos décadas, pasando del 2 % en 1996 al 4 % en 2026, lo que unido a los problemas que está sufriendo el país ha generado un aumento de los ataques xenófobos. Parte de estos actos de violencia han sido liderados por el grupo paramilitar Operación Dudula, llevando a realizar campañas en contra de los extranjeros indocumentado e incluso prohibiéndoles la entrada en centros de salud pública. Mientras, el gobierno sudafricano ha condenado la violencia existente hacia la minoría extranjera.

Fuentes: Reuters

[CIDAF-UCM]