Etiopía comenzó este 2 de junio el recuento de votos de las elecciones parlamentarias celebradas el día anterior, en las que el primer ministro Abiy Ahmed y su Partido de la Prosperidad partían como claros favoritos para revalidar su mandato por otros cinco años. Más de 50 millones de ciudadanos estaban registrados para participar en unos comicios que definirán la composición del Parlamento y, en consecuencia, al próximo jefe de Gobierno.

La jornada electoral se desarrolló con una alta participación, lo que llevó a las autoridades a extender la votación seis horas adicionales. Sin embargo, la seguridad marcó el proceso en varias regiones. Un total de 143 centros electorales permanecieron cerrados por incidentes en Oromía y Amhara, mientras que toda la región de Tigray quedó excluida de las elecciones debido a la guerra civil que afectó al territorio entre 2020 y 2022.

Aunque el gobierno sostiene que la mayoría del país estaba preparada para votar, la oposición denuncia que millones de personas fueron excluidas del proceso y cuestiona la validez del plebiscito. Diversos partidos opositores aseguran que la falta de garantías democráticas, la represión política y las restricciones para hacer campaña han favorecido ampliamente al partido gobernante.

Abiy Ahmed, en el poder desde 2018 y ganador del Premio Nobel de la Paz en 2019, confía en una nueva victoria tras el amplio triunfo obtenido por su formación en 2021. Durante la campaña electoral, defendió los avances democráticos y el desarrollo del país, afirmando que los próximos cinco años serán un período de “transformación histórica”.

La gestión del poder del primer ministro sigue siendo objeto de fuertes críticas internas. La oposición y las organizaciones de derechos humanos lo acusan de restringir libertades, perseguir tanto a los periodistas, como a los activistas y adversarios políticos, y concentrar el poder. Además, el país continúa enfrentando insurgencias armadas en Amhara y Oromía, tensiones persistentes en Tigray y disputas regionales con países vecinos.

En el plano económico, Etiopía mantiene una de las tasas de crecimiento más elevadas de África. El Fondo Monetario Internacional prevé una expansión superior al 9 % este año, impulsada por inversiones en infraestructura e industria. Sin embargo, la inflación, la deuda y la pobreza siguen representando importantes desafíos para la población.

Los resultados oficiales se esperan en los próximos días, mientras los observadores internacionales siguen de cerca un proceso electoral que podría consolidar aún más el liderazgo de Abiy Ahmed, en medio de un intenso debate sobre el estado de la democracia en el segundo país más poblado de África.

Fuente: BBC NewsAfrica News

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