Activistas de la ONG angoleña Mãos Livres definieron el cierre que realizó la justicia Suiza de la investigación sobre sobornos millonarios que habrían sido pagados al presidente José Eduardo dos Santos, como una decisión que podría agravar el problema de la corrupción.
La demanda había sido presentada el año pasado, tanto en Luanda como en Suiza, un país clave en el presunto sistema de corrupción denunciado por Mãos Livres. Los sobornos estarían vinculados al pago de una deuda de cinco mil millones de dólares que contrajo Angola con Rusia en 1996. En la denuncia se afirma que alrededor de 750 millones de dólares habrían terminado en los bolsillos de Dos Santos y sus colaboradores, de políticos rusos y de intermediarios activos en Suiza. Entre estos, habrían tenido un papel destacado el oligarca moscovita Arkady Gajdamak y el empresario francés Pierre Falcone, ambos bajo investigación por tráfico de armas a Angola en los años de la guerra civil (1975-2002).

Según Mãos Livres, estos delitos se vieron favorecidos por falta de transparencia del sistema financiero suizo y, en particular, por el papel de una entidad de crédito que actualmente fue absorbida por el coloso UBS. “Los bancos suizos permitieron que millones de dólares fueran robados a uno de los países más pobres del mundo” señalaron los activistas. Según los magistrados suizos, la investigación fue cerrada por “falta de pruebas”.

MISNA