A partir del 1 de mayo de 2026, China implementará un régimen de cero aranceles para las importaciones procedentes de 53 países africanos con los que mantiene relaciones diplomáticas.
Prácticamente, esta medida extiende el régimen comercial preferencial de Pekín a todo el continente. El gobierno chino confirmó que el único país que no estará incluido en la exención arancelaria es Esuatini, una pequeña nación que no mantiene relaciones diplomáticas oficiales con Pekín.
La decisión china se produce en medio de la persistente incertidumbre sobre la renovación de la Ley de Crecimiento y Oportunidades para África (AGOA) de Estados Unidos y las continuas tensiones comerciales sobre la aplicación de aranceles.
Además de la exención arancelaria, el gobierno chino seguirá impulsando las negociaciones y la firma de acuerdos de asociación económica conjunta con países africanos. La iniciativa busca consolidar la cooperación bilateral y crear condiciones más favorables para el comercio.
China también pretende ampliar el acceso de los productos africanos a su mercado interno mediante nuevos mecanismos, como el llamado «canal verde», una herramienta diseñada para facilitar y agilizar los procesos de exportación.
La iniciativa podría representar una importante oportunidad para que los exportadores africanos amplíen su participación en el mercado chino.
Una de las razones de la decisión del gobierno chino fue el creciente volumen de comercio con el continente africano, que en 2024 alcanzó los 2,1 billones de yuanes.
En las últimas décadas, China ha establecido una presencia significativa en África, con inversiones concentradas principalmente en infraestructura logística. El país asiático controla o participa en un tercio de los puertos del continente africano, donde sus empresas estatales financian, construyen u operan instalaciones.
Fuente: O Pais
[Traducción y edición, Jesús Zubiría]
[CIDAF-UCM]
