El martes 1 de Julio se lanzó una campaña en Ol Pejeta (Kenia), único santuario de chimpancés en África del este, en contra del comercio ilegal de grandes simios, un negocio que mueve millones de dólares y que amenaza con su extinción.
Las redes de delincuencia organizada y la participación de funcionarios gubernamentales corruptos, amenazan la existencia de los grandes simios, dijo Daniel Stiles en el discurso de inauguración del proyecto para poner fin a la esclavitud de los simios (PEGAS), una campaña cuyo objetivo es alertar sobre el destino de estos primates.
El Sr. Stiles, en la rueda de prensa celebrada en Ol Pejeta, aproximadamente 230 kms. al norte de Nairobi afirmó que para capturar un mono bebé, no menos de 10 grandes simios son asesinados sin piedad y agregó que los “huérfanos” se venden como algo que sólo puede ser descrito con la palabra “esclavitud”.
Cientos de grandes simios, chimpancés, gorilas y orangutanes, en particular, fueron «brutalmente capturados» y vendidos en países como Armenia, China, Egipto, Rusia, Tailandia y los Emiratos Árabes Unidos, según datos de integrantes del proyecto PEGAS.
Este tráfico supone una gran amenaza para la existencia de estas especies si la tendencia actual sigue como hasta ahora, argumentó Daniel Stiles. «Esto tiene que parar por razones de conservación y por razones morales.»
Karl Ammann, que investiga acerca del comercio de animales salvajes, acusó a algunos gobiernos de cerrar los ojos.
Se supone que las autoridades deberían actuar contra este tráfico ilegal pero no es lo habitual. En China, por ejemplo, encontramos 84 chimpancés, capturados fuera de la ley, en diferentes parques zoológicos, sin que, hasta ahora, se hayan tomado ningún tipo de medidas
De acuerdo a los defensores de los derechos animales, África no es una excepción, algunos países de África habrían vendido, de forma fraudulenta, licencias de exportación con las que animales protegidos podrían ser vendidos y convertirse en atracciones en parques o en zoológicos e, incluso, en animales de compañía de ricos y poderosos.
Un informe conjunto de las Naciones Unidas y la Interpol, publicado en junio, reveló que si la destrucción del hábitat natural sigue siendo la principal amenaza para los grandes simios, su comercio ilegal se está extendiendo a ritmo vertiginoso.
Más de 22.000 grandes simios, entre 2005 y 2011, fueron muertos o capturados para ser vendidos.
[Fuente: afriqueexpansion.com-Fundación Sur]


