El gobierno de Burkina Faso ha decidido detener de forma inmediata la exportación de tomate fresco con el objetivo de garantizar el abastecimiento nacional. La medida ha sido anunciada en un comunicado conjunto firmado por el ministro de Comercio, Serge Gnaniodem Poda, y el ministro de Agricultura, Ismaël Sombié, el pasado lunes. Esta decisión entra en la estrategia del país para impulsar la transformación industrial y fomentar que los productos agrícolas generen más valor dentro del propio territorio, en lugar de ser exportados sin procesar.
Las autoridades buscan asegurar que las fábricas nacionales de procesamiento de tomate, muchas de ellas vinculadas a iniciativas de propiedad popular, contengan la suficiente materia prima para seguir funcionando a pleno rendimiento. Para ello, se ha prohibido la salida de tomate fresco del país y se ha suspendido la emisión de nuevas expediciones de Autorizaciones Especiales de Exportación. Aun así, el gobierno ha previsto un periodo de adaptación de dos semanas para aquellas empresas que ya contaban con permisos en vigor, permitiéndoles finalizar sus operaciones hacia el exterior antes de que sus autorizaciones queden sin efecto.
Además, el gobierno ha anunciado que aplicará controles rigurosos para hacer cumplir la normativa. En el caso de que se detecten exportaciones ilegales, los productos serán confiscados y redirigidos a las plantas locales de procesamiento de forma gratuita.
Fuente: Burkina24
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