La venta de carne de vaca al extranjero es un pilar fundamental de la economía de Botsuana. Sin embargo, la fiebre aftosa, un virus que afecta a los rumiantes, se ha descontrolado por completo y lo que antes era un problema arrinconado en zonas muy concretas y puntuales ha saltado a las regiones tradicionalmente “limpias”, poniendo a todo el país en alerta roja. Al menos 6.600 cabezas de ganado permanecen bloqueadas en dos centros de engorde de Botsuana debido a las restricciones impuestas por el brote de fiebre aftosa, sin que se vislumbre una solución clara por parte del gobierno.
No es únicamente un problema relacionado con la salud, si el ganado enferma, los compradores extranjeros cierran la puerta y el grifo económico que llega del exterior se frena en seco. Como consecuencia, en el momento en que se pierden esas ventas internacionales, lo que parecía un simple problema de salud animal se convierte en un agujero financiero para miles de familias y negocios. La responsabilidad en esta situación recae tanto en el gobierno como en los ciudadanos, ya que en la lucha contra esta enfermedad son importantes las medidas gubernamentales, pero también las actuaciones de los ganaderos, tanto en el traslado de animales como en la vigilancia y notificación de los posibles casos.
El Departamento de Agricultura de Sudáfrica afirma que Botsuana no ha solicitado formalmente permiso para aceptar y sacrificar dicho ganado. Por su parte, los operadores de los centros de engorde señalan que han recibido escasas indicaciones sobre dónde pueden procesarse los animales.
La crisis ejerce una presión adicional sobre el sector cárnico de Botsuana, ya que los mercados de exportación se han visto alterados y, según informes, la empresa estatal Botswana Meat Commission no está en condiciones de recibir ganado.
El político opositor Kesitegile Gobotswang, del Partido del Congreso de Botsuana (BCP), ha acusado al gobierno de gestionar de forma inadecuada el brote y ha exigido mayor transparencia respecto a los 97 millones de pulas (6.257.140 €) asignados a la gestión de la fiebre aftosa. Asimismo, ha instado a crear un fondo de ayuda para los ganaderos y empresas afectados, así como a realizar gestiones para asegurar mercados de exportación alternativos.
Fuente: Mmegionline – African Farmer
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