Bloqueos en Suez y Panamá: La geopolítica que disparo los costes del comercio global

2/04/2025 | Crónicas y reportajes

Los bloqueos en los canales de Suez y Panamá de 2023 no fueron incidentes aislados, sino síntomas de una gran tensión geopolítica creciente que estaba sacudiendo los cimientos del comercio internacional. Este hecho forma parte de un gran patrón histórico donde el cierre de este tipo de arterias comerciales desencadena crisis económicas y guerras que afectan la estabilidad de los países.

Desde su construcción el Canal de Suez ha padecido de múltiples cierres prologados, afectando la estabilidad nacional y comercial del mar mediterráneo por largos tiempos. Un ejemplo de ello fue durante la década de 1956, fecha en que Egipto decidió nacionalizar el Canal, que estaba bajo el control de los británicos y los franceses [1]. Estas acciones por parte de Egipto provocaron una alianza militar entre Reino unido, Francia e Israel, los cuales querían ostentar el poder y dominio sobre el Canal en cuestión. A las acciones de estos tres países respondieron la Unión Soviética y los Estados Unidos, forzándoles a retirarse rápidamente.

Por otro lado, entre 1967/1975, las puertas del canal de Suez se volvieron a cerrar tras la guerra de los seis días [2], en el cual Egipto bloque el canal hundiendo barcos con el fin de impedir el avance de Israel. Dicho cierre duro ocho años, siendo considerado por muchos expertos y académicos como el cierre más largo de la historia del Canal; los impactos negativos que tuvo ese cierre fueron inminentes, debido a que los buques que venían de Europa, Asia, Medio Oriente  y el  África del Norte debían de rodear todo el continente Africano, provocando un encarecimiento de los productos.

Otro caso más reciente fue el de 2021, cuando el megabuque Ever Given [4] encalló en el Canal de Suez, provocando un bloqueo durante 6 días; los impactos fueron abismales, hubo pérdidas de hasta 9.600 millones de dólares, además de que el comercio fue interrumpido, provocando el famoso efecto domino. Además de un gran retraso la cadena de suministro ya afectadas por el COVID-19.

Estos casos es una enseñanza de que ningún canal es solo una ruta comercial, si no que son puntos de poder y control. Quien los bloquee, puede alterar el equilibrio económico mundial. Lo que comenzó como ataques de piratería en el Mar Rojo o como una sequía en Centroamérica se ha convertido en un cóctel explosivo que está encareciendo el transporte de mercancías, disparando los precios de la energía y poniendo en jaque la estabilidad económica global. Un artículo del medio de comunicación Público de 2023 [5], destaco cómo los ataques de los hutíes en el Mar Rojo y la sequía en Panamá forzaron a los buques a desviarse por rutas más largas y costosas. Esto no solo incremento los tiempos de entrega, sino que también elevo los costes logísticos, que terminaron trasladándose a los consumidores. Pero el problema fue más allá de lo económico; es una muestra de cómo los conflictos regionales tienen repercusiones mundiales.

La decisión de algunas navieras de suspender sus rutas por el Mar Rojo por seguridad reflejo y refleja una desconfianza en la capacidad (o voluntad) de las potencias occidentales para garantizar el libre tránsito. Mientras tanto, la crisis en Panamá, agravada por el cambio climático, evidencio la fragilidad de una ruta que mueve el 6 % del comercio marítimo mundial.

Uno de los sectores más afectados en ese año fue el energético. Con el petróleo y el gas natural licuado (GNL) desviándose por rutas alternativas, los precios ya están sintiendo la presión. Europa, que dependía en gran medida del gas transportado por mar, se enfrentó a nuevos sobresaltos en un momento en el que la inflación aún no estaba del todo controlada.

Como siempre, los costes terminan recayendo en los eslabones más débiles: las pymes las cuales dependen de importaciones, los consumidores que ven cómo su carro de la compra se encarece y los países en desarrollo, más vulnerables a las fluctuaciones de precios. La pregunta es, ¿estaban los gobiernos y las instituciones internacionales preparadas para responder a esta nueva normalidad de inestabilidad logística?

Los gobiernos de diversos países enfrentaron un escenario complejo debido a los bloqueos y restricciones en los canales de Suez y Panamá y sus repercusiones estuvieron marcadas en lo económico y geopolítico. Es por lo que, en un mundo hiperconectado, ningún conflicto es local, y ninguna economía está completamente a salvo de los vaivenes geopolíticos. Si algo ha quedado claro de esta experiencia es que la globalización necesita nuevos mecanismos de resiliencia, porque los eventos inesperados en el siglo XXI ya no son la excepción, sino la regla.

Javier Moises Renteria Hurtado

Notas:

[1] Louis, W. R. (2006). Ends of British imperialism: The scramble for empire, Suez and decolonization. I.B. Tauris. p. 652.

[2] Bermúdez, Á. (2017). Guerra de los Seis Días: el conflicto relámpago ocurrido hace medio siglo entre Israel, Egipto, Jordania y Siria que cambió para siempre Medio Oriente. BBC News Mundo.

[3] Yergin, D. (1991). The Prize: The epic quest for oil, money, and power. Simon & Schuste

[4] DW. (2021, 26 de marzo). Más de 230 barcos a la espera de poder atravesar el Canal de Suez. Deutsche Welle. https://www.dw.com/es/más-de-230-barcos-a-la-espera-de-poder-atravesar-el-canal-de-suez/a-57014675

[5] Público. (s.f.). Canal de Suez. Público.

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