A raíz del descubrimiento de tres fosas comunes en la parte oriental de la República Democrática del Congo, a finales de 2005, Naciones Unidas anunció su intención de enviar un equipo de derechos humanos, para llevar a cabo un ejercicio de mapeo en la RDC, en un informe publicado por el consejo de Seguridad en junio de 2006.
En mayo de 2007, el Secretario General de la ONU aprobó los términos de referencia para el ejercicio de mapeo, después de una serie de consultas entre agencias relevantes de la ONU y otros socios, además del gobierno de la RDC.
El ejercicio de mapeo, dirigido por la oficina del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, tenía tres objetivos:
– Llevar a cabo un trabajo de mapeo de las violaciones más graves de los derechos humanos y la legislación humanitaria internacional, cometidos en el territorio de la RDC, entre marzo de 1993 y junio de 2003.
– Evaluar las capacidades existentes en el sistema de justicia nacional para hacer frente de manera adecuada a las violaciones de los derechos humanos que puedan ser descubiertas.
– Formular una serie de opciones destinadas a ayudar al gobierno de la RDC a identificar los mecanismos de justicia de transición apropiados para enfrentarse al legado de estas violaciones, en términos de verdad, justicia, reparaciones y reformas, teniendo en cuenta los esfuerzos que están en curso por parte de las autoridades de la RDC, así como el apoyo de la comunidad internacional.
El trabajo de mapeo comenzó en julio de 2008. Entre octubre de 2008 y mayo de 2009, un total de 33 personas trabajaron en el proyecto en la RDC (incluyendo congoleños y expertos internacionales en derechos humanos). De ellos, unos 20 funcionarios de derechos humanos fueron desplegados por todo el país, trabajando en cinco oficinas sobre el terreno, para reunir documentación e información de los testigos, y cumplir con los objetivos definidos en los términos de referencia. El informe fue presentado al Alto Comisionado para los Derechos Humanos en junio de 2009, para su revisión, comentarios y finalización.
El informe del mapeo llevado a cabo por el equipo, de 550 páginas, contiene descripciones de 617 supuestos incidentes violentos ocurridos en la RDC entre marzo de 1993 y junio de 2003. Cada uno de estos incidentes apunta a una posible comisión de flagrantes violaciones de derechos humanos y/o la legislación humanitaria internacional. Cada uno de los incidentes listado está respaldado por al menos dos fuentes independientes identificadas en el informe. Por muy graves que pudieran ser, los incidentes no corroborados más que por una única fuente no se han incluido. Se han recopilado y analizado más de 1.500 documentos relativos a violaciones de los derechos humanos cometidas durante este periodo, con vistas a establecer una cronología inicial por región, de los principales incidentes violentos de que se informa. Sólo se tuvieron en consideración los incidentes que traspasaron el “umbral de la gravedad”, según la metodología. Los equipos de mapeo sobre el terreno se reunieron con más de 1.280 testigos para corroborar o invalidar las violaciones listadas en la cronología. También se recopiló información sobre crímenes que previamente estaban indocumentados.
Al informe final han agregado comentarios: Angola, Burundi, Ruanda y Uganda, además de la propia República Democrática del Congo.
(Página oficial de Naciones unidas, 01-10-10)
