Al menos 23 personas han muerto en Nairobi tras las fuertes lluvias de la noche del 7 de marzo, que causaron el desbordamiento del río Nairobi y graves inundaciones en la capital de Kenia. La tormenta dejó a muchas personas varadas durante la hora punta de la tarde. Las autoridades kenianas aconsejaron a los residentes que evitaran las calles y los canales de drenaje inundados, mientras los servicios de emergencia ayudaban a los conductores y peatones varados.
El Departamento Meteorológico de Kenia ya había advertido sobre la llegada de fuertes lluvias a Nairobi y los condados circundantes, con pronósticos de entre 30 y 70 mm de lluvia en la capital. Según las previsiones meteorológicas el nivel de los ríos seguiría aumentando hasta el 9 de marzo. Nairobi, junto con regiones como las Tierras Altas Centrales, la cuenca del lago Victoria y las zonas costeras, permanecía bajo alerta máxima por el pico de lluvia que se anunciaba.
La policía informó que unas 30 personas fueron rescatadas, pero que muchas otras fallecieron ahogadas tras ser arrastradas por el río y por electrocución. Varias avenidas clave de la capital quedaron completamente sumergidas con vehículos atascados e importantes estragos. El ejército keniano ha sido desplegado para ayudar a las personas atrapadas en sus vehículos y para otras contingencias. Ha habido grandes daños materiales y cierres de importantes vías de comunicación. Varios vuelos con destino al aeropuerto de Nairobi tuvieron que ser cancelados o desviados a la ciudad costera de Mombasa.
El año pasado, cientos de kenianos murieron después de que las fuertes lluvias causaran graves inundaciones y deslizamientos de tierra en todo el país, así como en la vecina Tanzania.
Fuente: Africa News
[Traducción y edición, Jesús Zubiría]
[CIDAF-UCM]
