África debe anticiparse a El Niño

9/10/2026 | Opinión

África se enfrenta a un fenómeno de El Niño potencialmente grave que se prevé persista hasta febrero de 2027; la sequía, las inundaciones, las temperaturas extremas y las alteraciones en el suministro de agua y alimentos amenazan a las comunidades vulnerables. Estas condiciones previstas surgen en un momento en que el continente ya lidia con presiones climáticas, pobreza, inseguridad alimentaria, conflictos e infraestructuras deficientes, lo que aumenta el riesgo de que los impactos meteorológicos agraven los desafíos humanitarios y económicos existentes.

Kgaugelo Mkumbeni, investigadora especializada en riesgos climáticos y seguridad humana en el ISS de Pretoria, afirma que se espera que los efectos varíen según la región: se pronostican precipitaciones inferiores a lo normal en partes del sur de África y en zonas de África Occidental y el Sahel, mientras que algunas áreas de África Oriental podrían experimentar lluvias superiores a la media y un mayor riesgo de inundaciones. La escasez de agua, la pérdida de cultivos, los daños en las infraestructuras y los brotes de enfermedades podrían ejercer una presión adicional sobre los hogares, los medios de subsistencia y los servicios públicos.

Mkumbeni afirma que África aún tiene la oportunidad de limitar los daños actuando antes de que se materialicen los peores impactos. Se identifican como medidas clave los sistemas de alerta temprana, la financiación preestablecida, las infraestructuras hídricas resilientes al clima y la acción coordinada entre gobiernos, agencias meteorológicas, autoridades agrícolas y sanitarias, organizaciones humanitarias e instituciones de seguridad.

Aunque el continente ha ampliado su capacidad de alerta temprana, el desafío principal sigue siendo transformar las previsiones en acciones oportunas que lleguen a las comunidades vulnerables. Por tanto, el próximo fenómeno de El Niño se presenta tanto como un riesgo inminente como una prueba de la capacidad de África para pasar de la respuesta ante crisis a la gestión anticipatoria de desastres, protegiendo así los medios de subsistencia y evitando que los impactos temporales se conviertan en retrocesos a largo plazo.

Fuente: Institute for Security Studies

[CIDAF-UCM]

Más artículos de webmaster