Conflicto armado y pérdida de cosechas en Etiopía, por Lázaro Bustince

16/10/2026 | Bitácora africana, Opinión

 

Casi cuatro años después de la firma de un acuerdo de paz para poner fin a la devastadora guerra en la región septentrional etíope de Tigray, el conflicto armado se ha reanudado. Si bien las hostilidades amenazan con desestabilizar la región del Cuerno de África en su conjunto, también eclipsan una crisis alimentaria igualmente catastrófica que se desarrolla en esta zona azotada por la sequía.

Cientos de miles de personas desplazadas del oeste de Tigray siguieron sin poder regresar a sus hogares, lo que dejó inaccesible cerca del 44 % de las mejores tierras cultivables de la región. Los agricultores que lograron volver a las zonas del noroeste, el centro y el este encontraron sus explotaciones y comunidades devastadas.

El fenómeno meteorológico de El Niño, aún activo, ha asestado un golpe mortal a la frágil recuperación agrícola de Tigray. Las lluvias de la cosecha de primavera de este año llegaron con más de cinco semanas de retraso a las zonas oriental y meridional, interrumpidas por periodos de sequía que duraron más de un mes en algunas áreas.

Según evaluaciones conjuntas de diversos organismos regionales, más de 252.500 hectáreas de cultivos sembrados se han calcinado, 140 distritos se enfrentan a condiciones catastróficas y más de 3,5 millones de cabezas de ganado corren peligro de morir de hambre. Ante el fracaso de la cosecha de septiembre y el desplome de la relación de intercambio entre el ganado y los cereales, 3,9 millones de personas —más de la mitad de la población de Tigray— necesitaban ayuda alimentaria de emergencia inmediata, según un informe humanitario de septiembre elaborado por la Comisión de Gestión de Riesgos de Desastres (DRMC) de Tigray. Crece la inquietud ante la posibilidad de una hambruna.

El recrudecimiento del conflicto a gran escala supone el golpe de gracia. Los medios de comunicación atribuyen su inicio exclusivamente a una ofensiva terrestre lanzada el 23 de septiembre por la recién formada coalición antigubernamental «Alianza para la Supervivencia», pero esta versión pasa por alto la sostenida campaña aérea federal que ya estaba en curso.

Dichos ataques aéreos alcanzaron diversos objetivos en todo Tigray, incluidas instalaciones escolares al sur de Mekelle, la capital regional, y centros de acogida de desplazados internos

Asimismo, intensos ataques aéreos del gobierno castigaron el corredor de Raya, en las inmediaciones de Alamata —a 180 kilómetros de Mekelle—, días antes de la ofensiva terrestre de la coalición contra posiciones gubernamentales en las regiones vecinas de Afar y Amhara. Así que Etiopía, y sobre todo Tigray, está sufriendo la situación más grave en muchos años: junto con la sequía aguda y la falta de alimentos, están afrontando una nueva guerra civil, donde la gente de todo el país aguanta en una situación alarmante. ¿Qué hace mientras tanto la UA y los poderes que entregan armas?

Lázaro Bustince

CIDAF-UCM

Autor

  • Nacido en Izco (Navarra), en 1942, estudió filosofía en Pamplona (1961-1964). Hizo el noviciado en Gap – Grenoble (1964-1965), con los Misioneros de África (Padres Blancos). Estudió Teología en el instituto M.I.L. de Londres, (1965-1969), siendo ordenado sacerdote en Logroño, en los Padres Blancos en 1969.

    Comenzó su actividad misionera en África en 1969, siendo enviado a la diócesis de Hoima en Uganda, donde estuvo trabajando en la educación, desarrollo y formación de líderes durante nueve años. Luego vivió un periodo de trece años en diversas ciudades europeas, trabajando en la educación y capacitación de los jóvenes (Barcelona 1979-1983)) , en Irlanda como responsable de la formación de los candidatos polacos (1983-1985), y en Polonia donde fue Rector del Primer Ciclo de Filosofía Polaco (1985-1991), y se doctoró en Teología espiritual en Lublin, donde fue nombrado profesor de la misma Universidad Católica de Lublin (KUL), de dicha ciudad, en 1991.

    Regresó a Uganda en 1992, y fue elegido Provincial de los padres Blancos de Uganda hasta 1999. Durante este periodo, fue también presidente de la Asociación de Religiosas-os en Uganda (ARU), y pionero en la construcción del Centro Nacional de Formación Continua (USFC). Además inició la Comisión de Justicia, Paz e Integridad de la Creación (JPIC) en 1994, trabajando en la formación de líderes en JPIC.

    En 2000 y 2004 cursó estudios sobre educación en Justicia, Paz, y Transformación de Conflictos, en Dublín. Desde su regreso a Uganda, fue pionero en la capacitación de agentes sociales en JPIC, y en el establecimiento del primer Consorcio de Educación Ética (JPIIJPC), lanzado por seis Congregaciones Misioneras, en 2006. Desde el inicio, y hasta junio 2011, ostentó el cargo de primer Director del Instituto. Al mismo tiempo fue profesor invitado de Ética en la Universidad de los Mártires de Uganda (UMU).

    En septiembre de 2011 fue nombrado director general de África Fundación Sur (AFS), organismo que dejó de existir en 2021. En la actualidad sigue trabajando por África al 100 % siendo, entre otras ocupaciones, editorialista en el CIDAF-UCM.

    ¡Visita su sitio web personal!

Más artículos de Bustince Sola, Lázaro