Malí se enfrenta a un nuevo debate sobre la mutilación genital femenina (MGF) tras una campaña en línea que promovía esta práctica como una forma de «proteger a las niñas». La campaña, que utiliza imágenes en redes sociales y algunos carteles generados por inteligencia artificial, busca presentar la oposición a la MGF como una agenda extranjera y la práctica tradicional de la ablación como una expresión de la soberanía y los valores locales.
Ornella Moderan, directora regional para África Occidental, el Sahel, la cuenca del lago Chad y África Central del Instituto de Estudios de Seguridad (ISS), señala que la MGF sigue estando muy extendida en Malí, donde el 89 % de las mujeres de entre 15 y 49 años ha sido sometido a ella, aunque la prevalencia entre las niñas de 0 a 14 años ha disminuido ligeramente hasta el 70 %. A pesar de décadas de oposición por parte de defensoras de los derechos de la mujer en Malí, la MGF sigue siendo legal, ya que el Código Penal de 2024 del país no la tipifica como delito.
La campaña a favor de la MGF ha suscitado un fuerte rechazo por parte de organizaciones de mujeres, profesionales de la salud y activistas, tanto en Malí como en el extranjero. La Comisión Nacional de Derechos Humanos de Malí ha pedido que se penalice la práctica, mientras que los defensores subrayan que un cambio significativo requerirá también transformar las actitudes comunitarias y las interpretaciones religiosas. Argumentan que proteger la autonomía corporal de las mujeres es una cuestión de derechos humanos, no de influencia extranjera.
Fuente: Instituto de Estudios de Seguridad (ISS)
[CIDAF-UCM]
