La guerra civil en Sudán ha dado lugar a un nuevo grupo de reporteras de conflicto: activistas que utilizan las redes sociales para documentar los acontecimientos ante el colapso de los medios independientes y la disminución de la cobertura internacional. En un estudio de 2025, la investigadora Maha Bashri y sus colegas describen a estas Mujeres periodistas y activistas sudanesas como «j’activistas», argumentando que cubren una importante laguna informativa al registrar la vida cotidiana y el impacto humanitario del conflicto.
Karen Allen, consultora del Instituto de Estudios de Seguridad (ISS), con sede en Pretoria, y excorresponsal extranjera de la BBC, informa que el estudio concluye que, si bien estos relatos de primera mano proporcionan valiosas perspectivas locales y pueden convertirse en un importante archivo histórico, no pueden reemplazar al periodismo profesional. Los investigadores advierten que el periodismo activista a menudo carece de supervisión editorial, verificación y capacidad de investigación, lo que genera preocupación sobre la credibilidad, la rendición de cuentas y la protección.
El auge de las “j’activistas” refleja el bloqueo informativo casi total en Sudán, según informó el Foro de Medios de Sudán, y los recortes generalizados a la cobertura de noticias internacionales por parte de los medios de comunicación. Al mismo tiempo, los expertos señalan que ambas partes del conflicto utilizan propaganda coordinada en línea, lo que hace que la verificación fiable sea cada vez más importante.
Bashri argumenta que el periodismo debería adaptarse integrando modelos de reportaje híbridos, reforzando la formación en ética y apoyando a los narradores locales, al tiempo que se mantienen estándares profesionales como la verificación de hechos y la comprobación de múltiples fuentes.
Fuente: Instituto de Estudios de Seguridad (ISS)
[CIDAF-UCM]
