Rusia refuerza su presencia militar en Malí

10/07/2026 | Crónicas y reportajes

La competencia geopolítica entre Rusia y Estados Unidos por la influencia en el Sahel se ha intensificado en los últimos meses con un aumento paralelo de la asistencia militar a los gobiernos de la región. Mientras Washington ha reforzado su cooperación con Níger mediante un paquete de seguridad valorado en 2,3 millones de dólares, Moscú ha respondido ampliando su apoyo militar a Malí con nuevos envíos de armamento, entrenamiento y presencia sobre el terreno.

Según informó Al Jazeera, Rusia ha enviado un importante cargamento de armas y municiones con destino a Malí, escoltado por el buque de desembarco anfibio Alexander Shabalin, de la Armada rusa. El material estaría destinado a reforzar las operaciones del Ejército maliense frente a la creciente ofensiva del Frente de Liberación de Azawad (FLA) y de Jamaat Nusrat al-Islam wal-Muslimin (JNIM), organización vinculada a Al Qaeda.

En paralelo, Estados Unidos mantiene su estrategia de cooperación con Níger. De acuerdo con un comunicado de la Embajada de Estados Unidos en Niamey, el pasado 26 de mayo fueron entregados nueve contenedores de material militar, entre ellos uniformes, equipos de protección y suministros médicos, como parte del programa de asistencia.

La presencia rusa en Malí también se ha consolidado mediante el despliegue del Africa Corps, fuerza dependiente del Ministerio de Defensa ruso que ha sustituido progresivamente al antiguo Grupo Wagner como principal instrumento de seguridad de Moscú en África.

La televisión estatal de Malí difundió recientemente imágenes de ejercicios de paracaidismo realizados por efectivos del 33.º Regimiento Aerotransportado en el aeropuerto internacional de Bamako, en las maniobras participaron instructores vinculados al Africa Corps y se emplearon un helicóptero ruso Mi-8AMTSh y paracaídas D-6 Serie 4 de fabricación rusa.

El fortalecimiento militar de Malí no depende únicamente de Moscú. DefenceWeb informó en abril de 2026 de la llegada de un nuevo lote de armamento chino, que incluía sistemas de defensa aérea Yitian-L, vehículos blindados VN22 y lanzacohetes múltiples SR-5. Por su parte, Military Africa señaló que el material fue transportado a través de Guinea con el objetivo de mejorar la capacidad del país para combatir a los grupos insurgentes.

Mientras tanto, Estados Unidos intenta recuperar parte de la influencia perdida tras la retirada de las fuerzas occidentales de la región. Según Reuters, Washington negocia con Bamako la reanudación de operaciones de vigilancia aérea mediante aeronaves y drones para monitorizar la actividad de grupos yihadistas.

Rusia ha convertido a Malí en el principal escenario de su nueva estrategia en el Sahel, basada en el Africa Corps y en un apoyo político y militar permanente a la junta gobernante. Esta estrategia parece priorizar la estabilidad del régimen sobre el fortalecimiento institucional y podría favorecer, a largo plazo, el aumento de la violencia, los abusos contra la población y el reclutamiento por parte de organizaciones yihadistas. Además, Rusia está desarrollando una intensa campaña de influencia mediante medios de comunicación afines, redes sociales e inteligencia artificial para consolidar su imagen como aliado estratégico y desacreditar a Francia y la Unión Europea. Desde la perspectiva europea, la pérdida de influencia occidental en el Sahel podría incrementar los riesgos relacionados con el terrorismo, la migración irregular y la expansión de la presencia rusa en una región considerada clave para la seguridad del continente.

Fuente: Business Insider Africa

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