
Los africanos rurales, especialmente en toda el África subsahariana, creen que el cuidado comunitario debe ir de la mano con el desarrollo. Las investigaciones muestran que las comunidades rurales valoran el principio de ubuntu, priorizando el bienestar colectivo sobre el beneficio individual. Esta visión influye en cómo entienden el desarrollo, exigiendo políticas más inclusivas y la necesidad de integrar valores locales en los planes de progreso.
Al mismo tiempo, constatamos que líderes políticos eliminan los límites constitucionales para mantenerse en el poder y sofocan con violencia cualquier intento de renovación democrática.
En este contexto de nuevas “dinastías políticas”, o dictaduras, las protestas civiles en numerosos países de África, sobre todo de jóvenes y de mujeres, no son un signo de fracaso democrático sino más bien una muestra de auténtico compromiso social para una verdadera democracia y una gestión de los recursos nacionales más justa y responsable.
La experiencia y sabiduría ubuntu del África subsahariana tradicional es el mejor antídoto para sanar el abuso de poder y de recursos realizado por una minoría en contra de la globalidad de los pueblos.
CIDAF-UCM
