“Magnífica Humanidad”. Valores y Principios de la DSI. (1ª parte), por Lázaro Bustince

24/06/2026 | Bitácora africana, Opinión

 

Si buscamos una precisa síntesis de la Doctrina Social de la Iglesia (DSI) y del Evangelio, la encontraremos en la nueva encíclica del papa León XIV: “Magnifica Humanitas”.

En esta encíclica descubrimos los valores que fundamentan la DSI, como: el ser humano creado para amar, la igual dignidad de todos los seres humanos, el valor de los derechos humanos, el encuentro, el cuidado mutuo y el cuidado de la casa común.

Los principios esenciales de la DSI, como: el bien común, el destino universal de los bienes, el principio de subsidiaridad, de solidaridad, la justicia social (democracia y gobernanza responsables), y la paz.

Escuchando los diferentes discursos del León XIV, a las autoridades de país, al medio millón de jóvenes en la plaza Lima, al más del millón de creyentes en la misa del domingo en Cibeles, a los 15000 representantes de la cultura, arte, música y deportes en el Movistar Arena, a un repleto Congreso de los Diputados y al Senado que le aplaudieron durante siete minutos, a un grupo de víctimas de abusos en la Iglesia, no en toda la sociedad, y a los representantes de la Iglesia de Madrid en el Bernabéu, en el monasterio de Montserrat, a los presos y marginados el Raval, y a los miles presentes en el estadio de Montjuic,  en la brillante celebración en la Basílica de la Sagrada Familia, y los encuentros con los inmigrantes en el estadio de las Palmas, y en el puerto de Tenerife, encontramos todos estos valores y principios de la DSI, que resume en una inspiradora, síntesis, en su encíclica Magnifica Humanidad.

La aplicación de la DSI a nuestra actualidad familiar, social, política, económica y ambiental, has sido muy bien acogida y aplaudida por la sociedad y por sus líderes. Está por ver el seguimiento y la integración que nosotros ahora, después de tanto aplaudirle, seremos capaces de implementar en nuestros comportamientos, de todos los principios y valores relevantes para nuestra convivencia social y desarrollo integral.

Después del su viaje a cuatros países africanos: Argelia, Camerún, Angola y Guinea Ecuatorial, y ahora a España, hemos podido descubrir y conocer mejor quien es León XIV, como persona y como líder eclesial y mundial.

Pienso que nos ha sorprendido muy gratamente a la mayoría, dentro y fuera de la iglesia, por su talento intelectual, su capacidad de conectar con todos los públicos, hasta con los más jóvenes o los niños, y por sus principios y compromisos con los más marginados, oprimidos y con los inmigrantes. Su capacidad de comunicación, de interrelación, y de respeto a todas las opiniones, es impresionante, pues dice lo que desea comunicar respetando a cada persona. Se ha ganado el aprecio de la inmensa mayoría, por su valentía, sus principios éticos y por su compromiso por una justa distribución de los recursos disponibles y por una gobernanza más humana y responsable.

Reconoce «la autonomía de las realidades terrenas» y «la distinción entre comunidad eclesial y comunidad política»; y desde esa posición, aporta una reflexión nacida del deseo de servir al bien común y de recordar aquello que hace verdaderamente humana la convivencia.

Qué concepción de la persona humana inspiran las leyes y qué tipo de sociedad construyen esas leyes”. Precisó que él habla como papa y no como político.

España ha sabido mirar al ser humano como algo más que una pieza del orden social, económico o político: lo ha reconocido como criatura abierta a la verdad, dotada de libertad y movida por una sed de trascendencia. Ese anhelo sigue hablando también hoy: que la dignidad, la justicia y el bien común sean la medida de las relaciones sociales, tanto a nivel nacional como a nivel internacional”.

Debemos centrarnos en qué lugar ocupan la dignidad de la persona humana y el bien común, en nuestras decisiones.

El papa ha insistido en cada encuentro, sobre la necesidad de poner la humanidad de cada persona, en el centro de todo. Que nada nos deshumanice, ni el poder, la riqueza o la técnica.

León XIV dijo a los políticos que “la defensa de la vida y dignidad humana no es una cuestión parcial ni un interés confesional es una meta de civilización”. No basta con llamarse “progresista”, “cristiano” o “ateo” si marginamos y esclavizamos al ser humano.

El papa animó a los jóvenes, a valorar toda la tecnología, como la digital y la IA, pues pueden sanar, abrir nuevos horizontes y desarrollo integral, con tal que no nos controle y deshumanice, apartándonos de las relaciones interpersonales y de la convivencia.

Pienso que “Magnifica Humanidad”, es un compendio de todas las encíclicas sociales de la iglesia, adaptado a la situación concreta de nuestras vidas en la actualidad. La encíclica ha sido la hoja de ruta para todos los encuentros del Papa, en África y en España.

Las innovaciones tecnológicas, incluida la IA no son neutrales, pueden aumentar la participación, la justicia, el respeto y la fraternidad, o ampliar las desigualdades, el control y la exclusión”. (nº.85)

Es vital para todas las instituciones familiares, educativas, de sanidad, políticas, económicas y eclesiales, el fomentar la escucha a las víctimas que sufren atropellos, potenciar la justica, la reparación justa y la prevención, para promover la corresponsabilidad y la fraternidad, en favor de una renovada Humanidad.

Lázaro Bustince

[CIDAF-UCM]

Autor

  • Nacido en Izco (Navarra), en 1942, estudió filosofía en Pamplona (1961-1964). Hizo el noviciado en Gap – Grenoble (1964-1965), con los Misioneros de África (Padres Blancos). Estudió Teología en el instituto M.I.L. de Londres, (1965-1969), siendo ordenado sacerdote en Logroño, en los Padres Blancos en 1969.

    Comenzó su actividad misionera en África en 1969, siendo enviado a la diócesis de Hoima en Uganda, donde estuvo trabajando en la educación, desarrollo y formación de líderes durante nueve años. Luego vivió un periodo de trece años en diversas ciudades europeas, trabajando en la educación y capacitación de los jóvenes (Barcelona 1979-1983)) , en Irlanda como responsable de la formación de los candidatos polacos (1983-1985), y en Polonia donde fue Rector del Primer Ciclo de Filosofía Polaco (1985-1991), y se doctoró en Teología espiritual en Lublin, donde fue nombrado profesor de la misma Universidad Católica de Lublin (KUL), de dicha ciudad, en 1991.

    Regresó a Uganda en 1992, y fue elegido Provincial de los padres Blancos de Uganda hasta 1999. Durante este periodo, fue también presidente de la Asociación de Religiosas-os en Uganda (ARU), y pionero en la construcción del Centro Nacional de Formación Continua (USFC). Además inició la Comisión de Justicia, Paz e Integridad de la Creación (JPIC) en 1994, trabajando en la formación de líderes en JPIC.

    En 2000 y 2004 cursó estudios sobre educación en Justicia, Paz, y Transformación de Conflictos, en Dublín. Desde su regreso a Uganda, fue pionero en la capacitación de agentes sociales en JPIC, y en el establecimiento del primer Consorcio de Educación Ética (JPIIJPC), lanzado por seis Congregaciones Misioneras, en 2006. Desde el inicio, y hasta junio 2011, ostentó el cargo de primer Director del Instituto. Al mismo tiempo fue profesor invitado de Ética en la Universidad de los Mártires de Uganda (UMU).

    En septiembre de 2011 fue nombrado director general de África Fundación Sur (AFS), organismo que dejó de existir en 2021. En la actualidad sigue trabajando por África al 100 % siendo, entre otras ocupaciones, editorialista en el CIDAF-UCM.

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