El presidente de la Conferencia Episcopal Católica de Kenia (CCK), arzobispo Maurice Muhatia Makumba, criticó a los líderes políticos kenianos por sus intercambios públicos cada vez más hostiles y denigrantes, exhortándolos a restaurar la dignidad, el decoro y la civilidad en el discurso público.
El prelado pronunció este mensaje durante la ceremonia de investidura de Joseph Maluki Mwongela como obispo coadjutor de la diócesis de Machakos, abordando lo que describió como una creciente crisis de conducta pública entre los líderes del país. En sus declaraciones señaló que el estado actual del discurso político es una «indisciplina verbal» y advirtió que es «indicativo de algo aún más preocupante» que las palabras en sí mismas: un deterioro más profundo de los valores de liderazgo y la responsabilidad pública.
Hizo un llamado a los líderes para que reconozcan a la audiencia más allá de sus rivales políticos, diciendo: «Los niños que los escuchan están conmocionados. Los jóvenes que los escuchan están traumatizados porque, en ustedes, ven el derrumbe de sus aspiraciones de liderazgo. Los adultos que los escuchan están avergonzados. Son una pésima representación de nuestra generación, y nos cuesta identificarnos con ustedes».
El arzobispo dejó claro que cuando los líderes se insultan en público, la falta de respeto trasciende a sus oponentes políticos.
“Cuando se insultan delante de los ciudadanos, no solo se faltan el respeto entre ustedes, sino también al pueblo. Ese es el mensaje que nos transmiten. No todo lo que se les pasa por la cabeza debe decirse”.
El presidente de la Conferencia Episcopal de Kenia (KCCB) reconoció que tener debates constructivos y opiniones diversas es fundamental para una democracia. Sin embargo, se llega a un extremo cuando se utilizan palabras con la intención de avergonzar a los demás.
“Se puede discrepar sin ser grosero. Es normal tener opiniones diferentes, pero insultar a la gente en público es vergonzoso”.
“Por favor, déjennos en paz. Si tienen que insultarse, busquen un búnker subterráneo. Vayan allí, solo ustedes dos, e insúltense”, comentó, y añadió: “Cuando terminen, regresen y únanse a nosotros en la construcción de la nación”.
El arzobispo les recordó a los políticos que el país que representan no les pertenece solo a ellos, sino a todos los kenianos.
“Este país pertenece a más de 50 millones de kenianos, no solo a ustedes”, dijo, e instó a los líderes a sentir el peso de la confianza nacional depositada en ellos. Añadió: “Amamos a nuestro país y respetamos a nuestros líderes, pero no cuando se comportan de esta manera. Están avergonzando a esta gran nación, Kenia”.
Jecinter Antoinette Okoth
Fuente: AMECEA
[Traducción y edición CIDAF-UCM]
