La vida y la bondad del ser humano prevalecen sobre el odio y la opresión

13/04/2026 | Editorial, Opinión

Todo ser humano nace y crece para amar. Puede aprender a odiar, pero lo más natural será siempre amar y gozar unas buenas relaciones sociales, cuidando de los demás y de la naturaleza.

Debemos comenzar por desarmar nuestros pensamientos y el lenguaje que usamos, renunciando a las palabras hirientes, al juicio inmediato, a hablar mal de quienes están ausentes y no pueden defenderse, a las calumnias. Esta urgente necesidad de palabras respetuosas, es ante todo evidente entre los líderes políticos.

Es necesario aprender a medir las palabras y a cultivar la amabilidad: en la familia, entre amigos, en el lugar de trabajo, en las redes sociales, en los debates políticos, en los medios de comunicación y en las comunidades. Entonces, muchas palabras de odio darán paso a palabras de esperanza y paz.

Siempre existirán nubarrones y tormentas violentas en la existencia y en las relaciones humanas. Pero también llega siempre la primavera, y todas las diferentes estaciones del año.

Necesitamos descubrir todo lo bueno, bello y valioso que recibimos cada día. Siempre me sorprendió, en mis cincuenta años de vida y relaciones en Uganda, la gratitud que todas las personas expresaban continuamente por el don de la vida.

En cada encuentro y conversación, siempre comenzaban expresando su gratitud por el don de la vida, algo que yo tendía a tomarlo por supuesto y evidente.

Me enseñaron a valorar la vida y las relaciones humanas, como un gran don de cada día y como una tarea a cultivar sin tomarlo como algo automático.

Ahora en primavera, vemos los campos verdes, gracias a los cereales y diversas semillas que se sembraron allí por octubre. Los agricultores saben bien que, junto con el trigo, cebada y avena, crecerán también otras hiervas o cizaña, que podrían ahogar la buena semilla. Por eso ya están trabajando para proteger a las buenas semillas, que darán una abundante cosecha de diversos alimentos para junio o julio.

Algo semejante sucede en el campo de las relaciones humanas. Junto con la bondad, la justicia, la responsabilidad y la verdad, aparecen también el odio, la exclusión, la manipulación y la corrupción. La calidad de la convivencia humana es un don y al mismo tiempo constituye una tarea nuestra para cada día.

La calidad de vida y de las relaciones humanas, a nivel nacional e internacional, depende pues de nuestra experiencia personal y de nuestro compromiso diario para promover vida y solidaridad.

CIDAF-UCM

Autor

  • Nacido en Izco (Navarra), en 1942, estudió filosofía en Pamplona (1961-1964). Hizo el noviciado en Gap – Grenoble (1964-1965), con los Misioneros de África (Padres Blancos). Estudió Teología en el instituto M.I.L. de Londres, (1965-1969), siendo ordenado sacerdote en Logroño, en los Padres Blancos en 1969.

    Comenzó su actividad misionera en África en 1969, siendo enviado a la diócesis de Hoima en Uganda, donde estuvo trabajando en la educación, desarrollo y formación de líderes durante nueve años. Luego vivió un periodo de trece años en diversas ciudades europeas, trabajando en la educación y capacitación de los jóvenes (Barcelona 1979-1983)) , en Irlanda como responsable de la formación de los candidatos polacos (1983-1985), y en Polonia donde fue Rector del Primer Ciclo de Filosofía Polaco (1985-1991), y se doctoró en Teología espiritual en Lublin, donde fue nombrado profesor de la misma Universidad Católica de Lublin (KUL), de dicha ciudad, en 1991.

    Regresó a Uganda en 1992, y fue elegido Provincial de los padres Blancos de Uganda hasta 1999. Durante este periodo, fue también presidente de la Asociación de Religiosas-os en Uganda (ARU), y pionero en la construcción del Centro Nacional de Formación Continua (USFC). Además inició la Comisión de Justicia, Paz e Integridad de la Creación (JPIC) en 1994, trabajando en la formación de líderes en JPIC.

    En 2000 y 2004 cursó estudios sobre educación en Justicia, Paz, y Transformación de Conflictos, en Dublín. Desde su regreso a Uganda, fue pionero en la capacitación de agentes sociales en JPIC, y en el establecimiento del primer Consorcio de Educación Ética (JPIIJPC), lanzado por seis Congregaciones Misioneras, en 2006. Desde el inicio, y hasta junio 2011, ostentó el cargo de primer Director del Instituto. Al mismo tiempo fue profesor invitado de Ética en la Universidad de los Mártires de Uganda (UMU).

    En septiembre de 2011 fue nombrado director general de África Fundación Sur (AFS), organismo que dejó de existir en 2021. En la actualidad sigue trabajando por África al 100 % siendo, entre otras ocupaciones, editorialista en el CIDAF-UCM.

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