Un llamamiento continental desde África: solidaridad con Cuba contra la agresión imperialista

30/03/2026 | Crónicas y reportajes

 

Ante el estrangulamiento económico de Cuba por parte de Estados Unidos, las organizaciones y movimientos progresistas africanos claman por una mayor solidaridad continental.

En todo el continente africano, movimientos progresistas, organizaciones de base y redes panafricanas se unen en renovada solidaridad con Cuba en un momento de profunda crisis. Mientras que los medios de comunicación globales suelen reducir la situación de Cuba a un fracaso interno (una narrativa que activistas y muchos cubanos consideran propaganda imperialista), los movimientos africanos promueven una solidaridad arraigada en la historia y la lucha compartida. La solidaridad internacional con el pueblo cubano está en aumento, con caravanas de medicinas y alimentos movilizadas para apoyar a la isla frente al bloqueo en curso.

Cuba enfrenta hoy una grave escasez de combustible, energía y bienes esenciales. Estas dificultades son reales y se sienten profundamente. Son el resultado directo de una prolongada guerra económica, provocada por el embargo estadounidense de décadas, que ahora se ha intensificado hasta alcanzar nuevos niveles de inhumanidad.

Desde el triunfo de la Revolución Cubana, Cuba se ha erigido como un ejemplo desafiante de resistencia a la dominación imperial. Su compromiso constante con la vía socialista, a pesar de la inmensa presión externa, la ha convertido tanto en símbolo de soberanía como en blanco de una agresión sostenida.

Cuba y África: una historia de lucha compartida

Cuba, una nación de aproximadamente 11 millones de habitantes, ha desempeñado un papel fundamental en el apoyo a las luchas de liberación en todo el Sur Global. Sus contribuciones nunca han sido meramente simbólicas; han sido materiales, estratégicas, decisivas y, a menudo, realizadas con gran sacrificio.

Desde los primeros años de la independencia africana, Cuba proporcionó armas, entrenamiento y apoyo político a los movimientos de liberación. Su papel en Angola, Mozambique y Guinea-Bissau fue particularmente significativo. En Angola, más de 300.000 cubanos lucharon junto a los movimientos de liberación africanos contra la agresión del apartheid sudafricano, contribuyendo a victorias decisivas, como la Batalla de Cuito Cuanavale. Este punto de inflexión debilitó militar y políticamente al apartheid sudafricano, acelerando la independencia de Namibia y contribuyendo al eventual colapso del apartheid.

Un llamamiento continental

En una declaración respaldada por diversas organizaciones, Panafricanismo Hoy ha expresado una postura clara e inquebrantable de solidaridad desde África.

La declaración sitúa la crisis cubana en el contexto global de la intensificación del imperialismo:

Les escribimos en este momento crucial de la historia, caracterizado por la creciente barbarie del imperialismo estadounidense y la igualmente creciente resistencia antiimperialista de los pueblos del mundo. Les escribimos no solo para ofrecer palabras de consuelo, sino para reafirmar la solidaridad activa y el internacionalismo forjados a través de décadas de lucha compartida contra un enemigo común”.

Vinculando la situación de Cuba con las luchas globales, desde Palestina hasta Irán, la declaración deja claro que el bloqueo no es una política aislada, sino parte de un sistema más amplio que ha “abandonado toda pretensión de legalidad, moralidad y decencia humana”.

Y, “un acto persistente de guerra contra todo un pueblo… uno de los crímenes de lesa humanidad más graves de la era moderna”.

La reciente escalada de tensiones, incluidas las nuevas medidas adoptadas en el marco de la política estadounidense, ha intensificado esta realidad, en particular a través de las restricciones que afectan al suministro de combustible, con consecuencias devastadoras para los hospitales, los sistemas alimentarios y la vida cotidiana.

Internacionalismo vs. imperialismo

Los movimientos africanos contrastan el papel global de Cuba con el de las potencias imperiales. Mientras que los estados dominantes recurren a sanciones y fuerza militar, Cuba históricamente ha desplegado médicos, maestros y apoyo técnico.

Desde el envío de brigadas médicas por toda África hasta la formación de miles de estudiantes africanos en medicina, Cuba ha encarnado una forma de internacionalismo basada en la solidaridad, no en la explotación.

Como afirma la declaración: «No nos han dado lecciones; nos han demostrado».

Esta distinción es fundamental. El internacionalismo cubano no es caridad; ha sido un compromiso político fundamentado en una lucha compartida contra la dominación.

La solidaridad es nuestra responsabilidad

Para los progresistas africanos, apoyar a Cuba no se trata de gratitud, sino de responsabilidad política frente a un enemigo común.

La declaración afirma inequívocamente:

  • Condenamos con desprecio el bloqueo criminal a Cuba y nos comprometemos a intensificar todos los esfuerzos para ponerle fin, política y diplomáticamente, y ante la opinión pública internacional.
  • Nos comprometemos a fortalecer nuestra solidaridad con el pueblo cubano y a asegurar que la verdad sobre los logros revolucionarios de Cuba, y los crímenes cometidos contra ella, llegue al mayor público posible en todo nuestro continente y el mundo.
  • Saludamos a los líderes de la Revolución Cubana por su firmeza frente al continuo asedio imperialista liderado por Estados Unidos.
  • Honramos la memoria de los gigantes de la revolución, como Fidel Castro, Che Guevara, Haydée Santamaría y otros, dedicándonos a seguir su ejemplo en nuestras propias luchas.
  • Nos solidarizamos con el pueblo cubano mientras resiste el último endurecimiento del yugo imperialista.

“No enfrentan esto solos. Una injusticia contra Cuba es una injusticia contra todos nosotros”.

La experiencia de Cuba es prueba viviente de que otro mundo no solo es imaginable, sino posible. Como concluye el comunicado: “La tarea ahora, como insisten los progresistas africanos, es luchar para hacer realidad ese mundo. Nos comprometemos a hacer precisamente eso: construir el poder organizado de los trabajadores, campesinos, mujeres y jóvenes; profundizar la conciencia antiimperialista de nuestros pueblos; y forjar la unidad continental e internacional en la acción. Esto puede romper las cadenas del capitalismo y el imperialismo; nuestra capacidad de trabajar juntos y construir el mundo socialista que el pueblo de Cuba se ha atrevido a demostrar es necesaria. ¡Un mundo para muchos, construido por muchos!”.

Nicholas Mwangi

Fuente: Peoples Dispatch

[CIDAF-UCM]

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