
La experiencia es la mejor maestra de la vida, se dice con frecuencia. Observando mi propia experiencia personal, relacional, profesional y misionera, he descubierto muchas enseñanzas que nacen de la vida misma y de una experiencia de encuentros.
Analizando los proyectos misioneros más relevantes, pioneros, transformadores y duraderos, en los que he vivido muy involucrado, observo que son siempre los proyectos acordados, realizados y evaluados en equipo, los que continúan dando fruto durante generaciones, en cualquier ámbito o dimensión que se realicen, siempre que se desarrollen con objetivos y criterios éticos, para el bien común. Mencionaré algunos proyectos misioneros con mayor impacto y crecimiento, en los que he trabajado como pionero y colaborador. Todos estos proyectos misioneros siguen promoviendo la calidad de vida de seres humanos empobrecidos y el bien común.
- Pionero, con dos Padres Blancos más, de la comunidad parroquial de Muhorro, en Hoima Diócesis. Uganda. (1974-79). Vivimos una singular experiencia de solidaridad.
- Rector en equipo en Lublin del Primer Ciclo Polaco de los Misioneros de África. (1983-1990).
- Provincial de Uganda y Misión en Karamoja. (Nakapiripirit y Tapac). (1993-99)
- USFC: Centro Nacional de Formación Continua para religiosas-os, (ARU) en Kisubi. Uganda. (1994-). Coordinador de la Asociación “ARU”.
- Comisión Nacional de JPIC-ED, en la Asociación “ARU”, Uganda. (1994-)
- Director con equipo, de JPIIJPC (“John Paul II Justice and Peace Centre”), fundado por 7 Congregaciones misioneras. Kampala. Uganda. (2006-2011).
- Director de África fundación Sur (2011-2023) y del CIDAF-UCM. (Centro de Información sobre África en la Facultad de CC. PP. y Sociología de la UCM). (2011-2023). A partir de 2023 hasta junio 2027, nuestro responsable del CIDAF es Rafael Sánchez, junto con Ignacio Castien de la UCM.
Una de mis mayores alegrías ha sido volver a visitar estos diferentes proyectos misioneros y constatar con gratitud y respeto cómo han ido evolucionando adaptándose a la nueva realidad, y como siguen mejorando la calidad de vida de muchos, gracias a la colaboración de los diferentes grupos, instituciones, religiones, integrando siempre a todas las personas que deseaban trabajar juntas por la dignidad de cada ser humano marginado, un desarrollo sostenible y en una cultura de encuentro respetuoso.
Si estos diferentes proyectos misioneros: educativos, sanitarios y de desarrollo integral siguen empoderando a los líderes y fomentando la responsabilidad común es, ante todo, gracias a la capacidad e interés en trabajar juntos, para ser más eficaces y alcanzar una mayor transformación personal y social, donde seamos capaces de cuidarnos mutuamente, convivir en armonía, y de cuidar nuestra Casa común. El secreto del éxito en todo proyecto de desarrollo sostenible es: trabajar en equipo.
