Un documento de Alianza para una Revolución Verde en África (AGRA) señala que cerca de 1.840.000 mozambiqueños se encontraban en septiembre en situación de inseguridad alimentaria. Ese mismo mes, Mozambique registraba la mayor reducción mensual en el número de personas afectadas entre los países monitoreados, con una mejora del 4,8 %.

Esta información proviene de la 73.ª edición del Informe de Monitoreo de la Seguridad Alimentaria de AGRA, una organización panafricana dedicada a promover la productividad agrícola y la seguridad alimentaria en el continente.

Según el documento, Mozambique tiene la tercera mayor proporción de su población en situación de inseguridad alimentaria grave entre los países analizados, con un 22 % de las personas evaluadas en esta condición. A pesar de este panorama, el informe destaca una evolución positiva entre agosto y septiembre, periodo en el que el número de personas en situación de crisis alimentaria o peor disminuyó un 48 %.

La organización advierte que pese al progreso el país sigue siendo vulnerable, especialmente en las zonas afectadas por el conflicto armado en el norte del país. En las zonas afectadas de Cabo Delgado y el norte de Nampula, se prevé que la crisis alimentaria continúe hasta enero de 2027.

La persistencia de la violencia, el desplazamiento de la población y las dificultades para acceder a medios de subsistencia siguen comprometiendo la recuperación de las familias en estas regiones.

Se prevé que la mayoría de las regiones de Mozambique permanezcan en una situación de estrés alimentario, aunque algunas podrían alcanzar niveles de crisis durante la próxima temporada de escasez. Entre los principales factores de riesgo para los próximos meses, AGRA destaca la previsión de un fuerte fenómeno de El Niño, que podría persistir hasta principios de 2027.

Según el documento, este fenómeno podría provocar una temporada de lluvias tardías, con precipitaciones inferiores a la media, temperaturas más altas, una menor producción agrícola y ganadera, escasez de agua y una disminución de las oportunidades de empleo en el sector agrícola.

Fuente: O País

[Traducción y edición, Jesús Zubiría]

[CIDAF-UCM]