El pasado 15 de mayo, las autoridades sanitarias congoleñas confirmaron el último brote en la provincia nororiental de Ituri, fronteriza con Uganda y Sudán del Sur. Este es el decimoséptimo brote de Ébola, desde que apareció por primera vez la pandemia en 1976, que afecta a la República Democrática del Congo. Las autoridades advirtieron sobre el alto riesgo de que la enfermedad se propague rápidamente por toda la región, donde existe una gran movilidad debido a la minería y otras actividades comerciales.

La Organización Mundial de la Salud declaró el 17 de mayo el brote actual del virus del ébola en la República Democrática del Congo y la vecina Uganda como una emergencia de importancia internacional. El organismo mundial de la salud advirtió que la verdadera magnitud del número de casos y su propagación aún no están claras, por lo que no llegó a declarar una emergencia pandémica, el nivel de alerta más alto, como se hizo en 2024. Indicó que el brote actual, representa un alto riesgo de propagación para los países que comparten frontera terrestre con la RDC dada la gran movilidad de la población.

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de África (CDC) informaron el 16 de mayo que un total de 88 personas ya habían fallecido a causa de esta fiebre hemorrágica altamente contagiosa, con al menos 336 casos sospechosos.

La presente cepa, identificada por primera vez en 2007, también causó la muerte de un ciudadano congoleño en la vecina Uganda, según informaron las autoridades el 16 de mayo.

La rápida propagación del presente brote es considerada como extremadamente preocupante por las autoridades sanitarias ya que tiene una tasa de mortalidad muy alta, que puede llegar al 50%, y por ahora no se dispone de vacuna ni de un tratamiento específico.

La enfermedad del ébola, que según se cree se originó en los murciélagos, es una enfermedad viral mortal que se transmite por contacto directo con fluidos corporales. Puede causar hemorragias graves e insuficiencia orgánica. Alrededor de 50.000 personas han fallecido a causa del virus en distintos países africanos durante los últimos 50 años. El brote más mortífero en la República Democrática del Congo se produjo entre 2018 y 2020, con casi 2.300 fallecidos. En el año 2025, 45 personas murieron tras un brote en la provincia central de Kasai. El período de incubación del ébola puede durar hasta 21 días.

Fuente: 20minutes

[Traducción y edición, Jesús Zubiría]

[CIDAF-UCM]